Se trata de la "Ley de consultas populares y participación ciudadana", una norma que se aplicaría solo a cuestiones para las que el gobierno de Cataluña es competente de acuerdo con su "Estatut", que desarrolla la autonomía de esta región de España.

No obstante, los partidarios de la independencia confían en que la nueva ley les permitirá celebrar el referendo del 9 de noviembre.

La ley fue aprobada en la Comisión de Asuntos Institucionales del Parlamento catalán y tras pasar por el Consejo de Garantías Estatutarias, será votada a fines de septiembre en el pleno.

Mas es consciente de que su gobierno no tiene competencias para celebrar la consulta, de ahí que en abril haya solicitado al Congreso de los Diputados español que transfiera competencias a Cataluña para poder celebrar el referéndum, algo que fue rechazado.

La Hoja de Ruta soberanista incluía también la elaboración de la citada ley catalana de consultas como otra de las vías legales para avanzar hacia el referéndum, que ya tiene pregunta y fecha pese a que Mariano Rajoy insiste en que es ilegal.

Durante el debate que tuvo lugar hoy en el Parlamento regional, Josep Rull, diputado de la fuerza de Artur Mas, la nacionalista Convergencia i Unió (CiU), aseguró que la ley de consultas "nos permitirá votar y amparar la consulta del 9 de noviembre".

En la misma línea, Gemma Calvet, de la independentista Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), remarcó que la futura ley es "plenamente constitucional".

Los socialistas catalanes apoyaron la norma al considerarla una "buena herramienta de democracia participativa", pero advirtieron que no podrán utilizarla para celebrar la consulta soberanista ya que únicamente se aplica a cuestiones para las que la región es competente.

En tanto, desde el Partido Popular (PPC) y la fuerza Ciutadans, que se oponen frontalmente a la independencia, denunciaron que la ley es "un fraude masivo" a la sociedad catalana, ya que tiene como objetivo la consulta del 9 de noviembre que "es inconstitucional".

Mientras el proceso soberanista avanza, Mas aseguró en una entrevista publicada ayer que está dispuesto a negociar con el jefe del Ejecutivo español la fecha y la pregunta de la consulta, aunque sólo si hay garantías de parte del gobierno de que los catalanes podrán votar.

Las palabras de Mas levantaron expectativas, ya que ambos dirigentes acordaron reunirse en las próximas semanas después de meses de desencuentro tras el choque que tuvieron cuando en diciembre el gobierno catalán decidió de forma unilateral la fecha y el contenido de una consulta sobre la independencia de la poderosa región de España.