El deceso, del empresario lechero Pascual Mastellone, que se produjo anoche fue confirmado hoy  por fuentes de la empresa La Serenísima a la cual "don Pascual" dedicó su vida y le imprimió su vocación por lograr un modelo de calidad y de cercanía con el consumidor.

El empresario había nacido el 7 de agosto de 1930 y comenzó a trabajar en la firma familiar Mastellone hermanos a los 5 años, cuando producía quesos y ricotta, mientras en los 21 ya dirigía la compañía por entonces bautizada como La Serenísima.

La familia Mastellone expresó hoy su "profundo dolor" por el deceso del patriarca tras "una larga y difícil enfermedad, que enfrentó con tesón, fortaleza y la energía inagotable con que encaró los distintos desafíos a lo largo de toda su vida".

"Su ausencia, nos obliga a redoblar los esfuerzos para continuar su legado en un camino marcado por una impronta ejemplar, basada en la convicción, la entrega y el espíritu de lucha inquebrantable", añadieron los familiares en un comunicado.

El velatorio de Mastellone se extenderá hoy de 15.30 a 21 y mañana de 9 a 18 en el salón de Relaciones Públicas de la planta emptresaria de Almirante Brown 957, de General Rodríguez, mientras sus restos serán inhumados en el panteón familiar del cementerio de esa ciudad en una ceremonia privada.

Mastellone recibió a largo de su extensa trayectoria empresaria distinciones como el premio Konex por sus emprendimientos y espíritu innovador que llevaron a su compañía a ser una de las principales del país y América del Sur.

El empresario se destacó también por la introducción en el mercado del formato sachet para la comercialización de leche, el mejoramiento de los sistemas de control de calidad, los procesos de ultrapasteurización que le permitieron crear la denominada "leche cultivada" y la incorporación de fortificantes como hierro y calcio en sus productos.

"El éxito de nuestra compañía se basa en conocer en profundidad al consumidor", afirmaba por entonces Mastellone y destacaba la necesidad de "tener un comportamiento ético y un modelo de negocio basado en la calidad".

En una de sus últimas entrevistas, en 2011, el propio Mastellone aseguraba que "la empresa es mi vida" y reveló que no se imaginaba "haciendo otra cosa".

De hecho, participó en todas las decisiones estratégicas de la empresa, incluida la renegociación de una deuda en 2009 y el ingreso de la multinacional Danonne a la compañía hasta que su enfermedad lo alejó de los puestos ejecutivos.

Mastellone también solía bromear con la fecha de su retiro, cuando dijo a Prensa Económica que planeaba su jubilación para "el 31 de diciembre de 2018, más específicamente, cuando logremos haber pagado el total de la deuda" que tenía la empresa.