La contundencia o no del paro convocado por Hugo Moyano y Luís Barrionuevo resultó compleja de analizar debido a los distintos cruces de datos entre los sindicalistas y el Gobierno. Lo que quedó claro fue que los cortes y piquetes, sobre todo en los accesos a la ciudad de Buenos Aires, apalancaron la medida de fuerza que no contó con la adhesión del transporte de colectivos.

En ese sentido, desde la mañana y hasta las primeras horas de la tarde, los distintos referentes tanto del Gobierno como de la CGT opositora y la CGT Azul y Blanca cruzaron declaraciones contrapuestas sobre el éxito o no de la medida.

El primero en analizar la huelga fue el jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich, quien afirmó que el 75 por ciento de los trabajadores había realizado su jornada laboral normalmente.

Un poco más tarde, Moyano advirtió en diálogo con la prensa que "un 90 por ciento" de los trabajadores había acatado la medida de fuerza.

Si bien los datos definitivos aún no se conocen, la ausencia de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) en la huelga provocó un duro golpe al sindicalismo opositor que necesitó de la ayuda de la izquierda y movimientos sociales para clausurar desde muy temprano los accesos a la Capital Federal.

También se denunciaron algunos hechos violentos ejercidos sobre trabajadores que no querían acatar el paro como fue el caso de algunos empleados de la línea Sarmiento de ferrocarriles que fueron atacados por delegados, según denunció el propio ministro del Interior, Florencio Randazzo. El hecho fue repudiado públicamente a través de la red social Facebook por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Por la tarde, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, afirmó que "un 80 por ciento" de la fuerza laboral había desempeñado sus tareas sin problemas y agregó: "Lo que ocurrió hoy no fue un paro nacional".

"La gran mayoría de los argentinos ha concurrido a trabajar a lo largo y a lo ancho del país. La concurrencia al trabajo ha sido del 80 por ciento centro del país. Del 65% en la zona pampeana. Del 80% en la región de cuyo. Del 60% en el conurbano. Del 65% en el NEA. Del 75% en el NOA. Y del 65% en la zona austral del país", sostuvo el ministro.

La gran mayoría de los argentinos ha concurrido a trabajar a lo largo y a lo ancho del país

Momentos más tarde, nuevamente fue Moyano quien salió a cruzar al Gobierno al insistir, en otra conferencia de prensa, con que el paro había alcanzado "un 90 por ciento" de adhesión.

Por otro lado, el titular de la CTA opositora, Pablo Micheli, remarcó que el acatamiento fue "altísimo" y estimó que se aproximó al 80 por ciento.

Por su parte, el diputado nacional por el Frente de Izquierda, Néstor Pitrola, reconoció que la función de los piquetes fue la "disuasión" de los trabajadores para "reforzar el paro resuelto por las organizaciones obreras".

Militantes del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), MST, CTA disidente y agrupaciones de base llevaron adelante cortes y piquetes en el puente La Noria y el acceso Oeste, Puente Pueyrredón, Panamericana y protestas en el Obelisco y Callao y Corrientes.

A su vez, en el resto del país, y a pesar del rechazo público que manifestó el propio Moyano, Camioneros llevó adelante varios bloqueos en rutas nacionales y provinciales en al menos seis provincias del país.