La Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto del Poder Ejecutivo que establece el pago soberano de deuda a bonistas con títulos reestructurados con el fin de evitar que esos recursos puedan ser bloqueados por el juez neoyorquino Thomas Griesa en el marco del litigio que el país mantiene con fondos buitre.

Tras casi dieciseís horas de debate, el oficialismo, junto a sus habituales aliados, reunió 134 votos positivos; en tanto que la oposición se repartió entre 99 votos en contra y 5 abstenciones. Mientras que sólo 18 diputados estuvieron ausentes.

Además de los votos propios el Frente para la Victoria sumó a sus socios del Frente Cívico de Santiago del Estero, Nuevo Encuentro, PJ La Pampa, Movimiento Solidario Popular, Movimiento Popular Fueguino; y también recibió el respaldo de los tres diputados del Movimiento Popular Neuquino y del radical Eduardo Santín.

En el primer tramo de la sesión, los principales referentes económicos del oficialismo y de la oposición expusieron la posición de sus fuerzas sobre el proyecto que declara de interés público la reestructuración de la deuda realizada en 2005 y 2010 y el pago soberano local.

El oficialismo no tuvo dificultades en reunir 138 diputados para iniciar la sesión, lo que le permitió superar por nueve el quórum –número necesario para iniciar la sesión: los habituales aliados, además de los opositores Ramona Puchetta y Facundo Moyano contribuyeron para conseguir el objetivo.

El debate fue abierto por el presidente de la comisión de Presupuesto, Roberto Feletti, quien pidió que haya "un voto masivo" para este proyecto de pago soberano "para preservar el proceso de reestructuración de la deuda realizado en el 2005 y 2010" y señaló que el endeudamiento que sufrió el país "fue un condicionante de la democracia".

El diputado kirchnerista recordó que las reestructuraciones realizadas desde la restauración democrática generaron "un mayor endeudamiento" y terminaron siendo "un condicionante de las políticas públicas".

Por su parte el también oficialista Juan Cabandié señaló dirigiéndose a la oposición que “vale mucho más gobernar de pie que vivir una vida arrodillado al servicios de los intereses económicos, mediáticos y financieros de la Argentina”.

En el cierre del debate, la presidenta del bloque del FPV, Juliana Di Tullio manifestó: “No veo espíritu constructivo en la oposición, veo un espíritu destructivo, como si quisieran que esto no funcionara. Póngale un poco de fe, porque tuvimos un excelente resultado con los canjes y hoy esperábamos una jornada de unidad nacional”.

Promediando la jornada, diputados del oficialismo cuestionaron al líder del Frente Renovador, Sergio Massa, por no haber participado de la mayoría del debate, debido a que se incorporó a la sesión en el tramo final de la misma.