Fotos: Diego Pintos

Mientras Ignacio Guido Carlotto Montoya se presentaba con su banda en la ex Escuela de Mecánica de la Armada, ahora bajo el saludable nombre de Espacio para la Memoria, en Olavarría seguían los ecos por el juicio histórico que se le sigue a represores de la última dictadura. Ignacio es de esa ciudad bonaerense. Se supone que ahí fue apropiado y allí es donde vivió la mayor parte de su vida.

Ignacio Guido, Nacho, el nieto de Carlotto, el nieto recuperado 114. Cuando se habla de este nuevo símbolo de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia, se lo menciona de diferentes formas, porque hay muchas maneras de señalar la pelea de su abuela más conocida, la que viene batallando hace décadas por la recuperación de centenares de niños, hoy hombres, a los que se les intentó borrar el pasado. 

Centenares también fueron los que asistieron este miércoles al impecable concierto de jazz-folk que protagonizó el Ignacio Montoya Carlotto Grupo. Convocados todos para escuchar música de la buena, con sentido y concepto. "Quiero exorcizar a este lugar de lo que pasó", sentenció.

Antes del show, vistiendo una remera con la leyenda "Puños en el Aire", Ignacio habló con la prensa y mostró su "emoción grande" por tocar en ese lugar, monumento a la memoria. "Esta búsqueda no es solo de las Abuelas, es la voluntad de un colectivo de muchos. Y hay voluntad política, hay voluntad en el pueblo, que se ha mandado miles de cagadas, pero el miedo a que no pase lo mismo nos hizo reaccionar", lanzó y demostró que la música viene acompañada por conceptualización. Hay una idea del arte que tiene "Nacho" y que la plasma en cada respuesta.

Consultado por INFOnews sobre su mirada de esta última década en relación a la música, se inclinó por poner el acento en la "mucha producción, mucha calidad que existe en Buenos Aires y en el interior del país". Sin embargo, remarcó que al mismo tiempo hay "mucha oferta y poca demanda", a lo que agregó que son "muy pocos los lugares de difusión".

Por eso lo remarcable del Centro Cultural Haroldo Conti (parte del complejo ex ESMA) como espacio. "Los últimos dos meses fueron bastante movidos", reconoció y luego lo hizo también durante el recital: "hay una situación pública, antes no hubiera pensado en tener una conferencia de prensa por un recital", dijo.

Entre el casi medio millar de personas que presenció un concierto que por simbología, lugar geográfico y contexto, no es exagerado denominar como histórico, se encontraba Estela y también su otra abuela, la paterna, Hortensia Ardura, quien viajó desde Caleta Olivia para estar con su nieto. Además de su mujer, amigos, primos y sobrinos (entre ellos Nina, una pequeña que recorrió la platea dibujando y regalando vida en las primeras filas).

Durante el recital, entre canción y canción, dejó en claro que la historia que lo atraviesa está presente en sus composiciones y, sobre todo en su cabeza, hoy quizá plagada de recuerdos, expectativas y un enjambre de sentimientos encontrados. Quizá también por eso eligió, cuando se le consultó sobre qué es lo que pensaba de Néstor Kirchner, "guardar" esa opinión. "Es algo íntimo que me guardo para mi", aseveró.

Fue un concierto que por simbología, lugar geográfico y contexto, no es exagerado denominar como histórico.

¿Propuestas políticas? "No recibí ninguna y aclaro que tampoco me interesa". Lo dijo durante la charla con los periodistas y lo reafirmó en medio del show. Sobre eso, puntualizó que "la política no es la única forma de cambiar el mundo, porque construir historia es una manera de escribirla". 

Su colega y amigo León Gieco escribió que "todo está guardado en la memoria" y Nacho Carlotto es una muestra viviente de ello. "La memoria como política de Estado es fundamental", ahondó y ejemplificó: "La identidad hoy es el equilibrio entre lo que fue, lo que soy y lo que va a ser". Porque, además, "somos la música que hacemos", tal como dijo en el concierto.

"Quizás gozamos de libertad por los que se quedaron en el camino", disparó ante la prensa Ignacio. Más tarde, en el después del show, con la música todavía flotando entre el escenario y la platea, Estela, la abuela a la que los flashes y los micrófonos la acompañan desde hace años, resumió lo que se había vivido y puede que siga viviéndose durante largo tiempo en las presentaciones del Ignacio Montoya Carlotto Grupo: "Que este concierto se haga acá es un acto de reparación", dijo la abu lanzando una verdad indiscutible. Otra vez.

El Ignacio Montoya Carlotto Grupo está integrado por Inés Maddio (voz), Valentín Reiners (guitarra), Ingrid Feniger (clarinete), Luz Romero (flauta), Juan Simón "Colo" Maddio (batería), Nicolás Hailand (contrabajo) e Ignacio Guido Montoya Carlotto (piano, composición y arreglos).