“Gracias al trabajo que usted y el fiscal Campagnoli han hecho, nos dimos cuenta de que había entidades en Estados Unidos que podrían estar involucradas en un esquema muy serio de lavado que incluye dinero que habría pertenecido al gobierno”, le dijo el abogado del fondo buitre de Paul Singer, Robert Cohen, a Jorge Lanata. En su programa de ayer, el periodista del Grupo Clarín intercaló una serie de reportajes en Nueva York, en la que resaltó la que tuvo con el representante de NML Capital, el fondo que litiga contra Argentina por la reestructuración de la deuda soberana.

El abogado de los buitre reveló que se basó en las investigaciones del fiscal Campagnoli y del propio Lanata para lo que llamó, en un castellano precario, “la ruta del dinero K”. Cohen indicó que se hicieron presentaciones en el distrito estadounidense de Nevada y que están a la espera de que un tribunal de segunda instancia acepte el fallo favorable que ya consiguieron en manos de un juez de primera para rastrear fondos “que vendrían de la corrupción”.

Cuando Lanata le mencionó que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo que los fondos buitre son terroristas, Cohen respondió: “Los argentinos salieron con este término de buitres… Hay 60.000 inversores en una situación similar a la de mi cliente. Son personas que compraron estos bonos, que tienen derecho a que se les pague y que optaron por no aceptar el canje. Los canjes de 2005 y 2010 ofrecían el retorno más bajo que cualquier reestructuración soberana: treinta centavos de dólar. A algunas personas (nota: el 93% de los acreedores) no les quedó más opción que aceptarlo y lo hicieron. Pero 60.000 personas que incluyen jubilados y argentinos que compraron a cien centavos por dólar dijeron: este no es el trato que quiero alcanzar. Dijeron que no y no se les ha pagado ni un centavo desde 2001. Están en la misma posición que mi cliente: tienen derechos sobre los bonos, el imperio de la ley dice que se les debería pagar y argentina debería hacer lo correcto”.

Luego de mencionar los acuerdos alcanzados entre Argentina y el Club de París y Repsol, el abogado de los buitres trazó una comparación con la situación actual: “Pero simplemente eligió no hacer un acuerdo con los que tenían bonos en default. Eso es lo que mantuvo a la Argentina fuera de la economía mundial durante demasiado tiempo. Si pudieran resolver la disputa con mi cliente y con todo el resto mediante la reestructuración de la deuda con bajas tasas de interés, ingresarían capitales a su país de una manera muy rápida. La gente los ayudaría a desarrollar sus recursos naturales, incluso aquellas personas que se rehúsan a hacer negocios por miedo a cómo van a ser tratados. A nosotros nos parece lo natural que hay que hacer: estamos preparados para conversar”.

El momento más desopilante se dio en la última parte de la entrevista, cuando Lanata le pidió a Cohen: “Para terminar, usted tiene del otro lado de la cámara a la Argentina, que es un país del tercer mundo, con altos niveles de pobreza, que dice que ustedes son terroristas y que están participando de un plan contra el país. Háblele a ellos y explíqueles por que la Argentina tiene que pagar la deuda que tiene con ustedes”.

“Le diría al pueblo de Argentina que todos los economistas serios han analizado esta situación y han dicho que el único impedimento para que la Argentina sea robusta y vuelva a la economía mundial, para que comience a participar de los mercados de capitales, depende de la resolución de esta disputa. Nosotros tenemos la intención de cooperar para que Argentina encuentre una solución que le permita prosperar. No queremos los recursos de gas y petróleo de Argentina, no estamos interesados en debilitar al gobierno. Este es un ejercicio de negocios para mi cliente. La solución es realmente muy simple: creemos que hay dinero disponible”, planteó el abogado.

De vuelta en el estudio, Lanata trató de relativizar el tono amable de su entrevista diciendo que había ido “al nido de los hijos de puta a preguntarles qué están dispuestos a hacer con el futuro de este país” y volvió a comparar la situación de nuestro país con la del Congo.

Más tarde, el programa le dedicó apenas cuatro minutos al periodista de investigación Greg Palast, el especialista en fondos buitres que fue mencionado por la Presidenta y entrevistado por INFOnews dos meses atrás. En una frase, el cronista de la BBC y The Guardian terminó con la línea argumental de toda la edición: “Nuestro propio presidente Obama se rindió ante Singer. Les pagó a él y sus socios más de 12 millones de dólares cuando amenazó al gobierno de Estados Unidos. Extorsión es la palabra que usamos nosotros y después usaron ustedes. Pero la diferencia es que nuestro presidente se rindió enseguida. Su presidente dijo ´No vamos a pagar por una extorsión´. Esa es una gran diferencia y él no está acostumbrado a eso”.