El fallo absolutorio que benefició hoy a Domingo Cavallo por su responsabilidad en el megacanje es el primer paso para que el ex funcionario del menemismo y de la Alianza concrete su deseo ya anunciado de volver a la función pública en un hipotético gobierno opositor a partir de diciembre de 2015.

"Me estoy planteando la posibilidad de volver a la política porque no hay realmente oposición, no hay alternativas", avisó Cavallo a mediados de 2012, mucho antes de que quedase su camino allanado para concretar ese anhelo, como ocurrió hoy con el fallo del Tribunal Oral Federal número cuatro.

Más contundente sería un año después, precisamente en junio de 2013, cuando escribió que se sentía "en la obligación" cívica de volver al ruedo político: "Soy consciente de que luego de una trayectoria política tan activa como controvertida, voy a tener que hacer un gran esfuerzo físico y mental y someteré nuevamente a mi familia a las angustias que provocan las vicisitudes de la lucha política", afirmó.

"Me estoy planteando la posibilidad de volver a la política porque no hay oposición".

La lectura de la decisión que abrió las puertas a Cavallo estuvo a cargo del titular del Tribunal, Néstor Costabel, en una sala colmada del primer piso de los tribunales federales de Retiro, en la que estuvieron la esposa del ex funcionario, Sonia Abrazian, y políticos como Mario Cafiero.

No hizo declaraciones tras el fallo, pero sus últimas apariciones públicas -como la reciente en la UCA con escrache incluido- no hacen más que presagiar que buscará una chance para, independientemente del espacio político, tratar de aplicar las recetas que llevó adelante tanto con Carlos Menem como con Fernando de la Rúa, en la peor de las crisis que acredite la Argentina.

Por la mañana, antes del festejo, y en sus últimas palabras ante el Tribunal, el ex ministro se consideró un "chivo expiatorio" para justificar la "terrible crisis" que vivió el país desde el 2001, que significó la entrada en default y el fin del sistema de convertibilidad, entre otras cuestiones.

"Fui el chivo expiatorio, tenía que ser el responsable de la terrible crisis que sufrió el país", dijo Cavallo, quien volvió a repetir que la situación desatada en ese momento buscaba "hacer caer" al gobierno de Fernando de la Rúa.

Cavallo dijo ser "víctima de ataques injustificados" y sostuvo que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner lo sindicó como uno de los responsables de la situación que el país enfrenta con los fondos buitre.

Los detalles de la absolución se conocerán el próximo 14 de octubre a las 17, cuando se den a conocer los fundamentos del veredicto: la llave de la factible vuelta de Domingo Cavallo a las arenas de la política argentina.