Los acuerdos prenupciales, el divorcio a pedido de un cónyuge y la adopción por parte de personas solas o no casadas son los cambios del Código Civil más que reciben más apoyo de los habitantes de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, según una encuesta realizada por la consultora Ibarómetro.

En total fueron entrevistadas mil personas del Área Metropolitana de Buenos Aires, respetándose las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social, informó hoy Página 12.

El 76,4 por ciento se manifestó de acuerdo con que las parejas, antes de casarse, pueda decidir cómo se dividirán los bienes en caso de divorcio; el 74,3 cree que es correcto que se pueda concretar un divorcio por el pedido de un sólo integrante de la pareja; y el 70,5 coincide en que se permita adoptar a personas solas o que no estén legalmente casadas.

“El amplio apoyo que suscitan algunas de las novedades normativas del nuevo Código ilustra una serie de transformaciones culturales, relativas a nuevos hábitos y actitudes, que no estaban reflejadas en la ley vigente”, opinó el sociólogo Ignacio Ramírez, quien conduce la consultora responsable de la encuesta.

Y agregó: “Se trata de un nuevo texto legal que ‘empata’ cambios preexistentes y que refleja mejor realidades sociológicas que subsistían ignoradas por un código muy antiguo, surgido en un marco histórico muy diferente al actual paisaje de valores”.

Ramírez explicó que “las transformaciones culturales –alteración de las actitudes, valores y representaciones sociales que guían la conducta– suelen ser poco visibles, a diferencia de las transformaciones políticas y económicas que irrumpen ruidosamente sobre la esfera pública”.

“Además de silenciosos, los cambios culturales tienen una velocidad distinta a la velocidad con la que cambian las instituciones y las leyes, que tienen cierta inercia. Los valores han evolucionado en una dirección de creciente libertad a la hora de elegir y diseñar el tipo de hogar, familia y pareja que se ajusta a los deseos y circunstancias de los diferentes segmentos de la sociedad. Una sociedad, en definitiva, que ha cambiado y diversificado sus modos de vivir y de pensar y que estaba a la espera de textos normativos menos disfuncionales, y más congruentes con tales diversidades”, añadió el sociólogo.

El informe de Ibarómetro evidenció que la aprobación de estas tres normas está extendida a ambos sexos y a todas las clases sociales y niveles educativos.

Sin embargo, Ramírez especificó que el mayor problema que afronta el nuevo texto es su poco conocimiento: sólo el 52 por ciento dice estar bastante o algo informado.