Las recientemente declaradas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk votaron este domingo a sus líderes en el gobierno y el parlamento, en unos comicios calificados como ilegales por Kiev y las potencias occidentales pero reconocidos por Rusia.

Las milicias separatistas pro rusas actualmente controlan cerca de la mitad de esas provincias y especialmente las ciudades más pobladas de esa región, con excepción de Mariupol, el puerto recuperado por el Ejército ucraniano hace unos meses.

Según un boca de urna, el actual primer ministro del gobierno rebelde de Donetsk, Alexander Zakharchenko, se impusó con más del 80% de los votos

Allí los habitantes no pudieron votar ni en las elecciones presidenciales de Ucrania de mayo pasado ni en las legislativas de octubre.

Los últimos comicios contaron con gran asistencia del público, y aumentan la tensión entre las potencias occidentales y Rusia.

Según un boca de urna, difundido por las autoridades separatistas ni bien terminó la votación, el actual primer ministro del gobierno rebelde de Donetsk, Alexander Zakharchenko, se impusó con más del 80% de los votos, mientras que su partido obtuvo la mayoría del futuro Parlamento, con más del 65%, según informó la agencia de noticias rusa Ria Novosti.

En la vecina república separatista de Lugansk los boca de urnas tardaron más porque las autoridades rebeldes decidieron extender la votación hasta bien entrada la noche.

Al cierre de los comicios en Donetsk, el presidente de la comisión electoral de Lugansk, Sergei Kozyakov, informó que la participación ya era del 61,74%, según la agencia de noticias rusa Tass.