Las autoridades de Facultad de Sociales de Olavarría recibieron una carta amenazante: “Queremos llegar a ustedes para realizar nuestro propio juicio a la par del fusilamiento activo”. En esa sede universitaria se lleva adelante el juicio que investiga lo sucedido en Monte Peloni, un centro clandestino de detención que funcionó entre 1977 y 1978 en las afueras de la ciudad y por el que pasaron entre 20 y 25 prisioneros.

La carta, que habla de "montoneros fracasados que nombraremos en la condena”, fue encontrada en la facultad dentro de un sobre cerrado. Y lleva la firma del Comando Argentino Olavarriense Solidario (CAOS). 

Dice la carta: "En épocas de populismo con una jefa ladrona"

En el juicio por Monte Peloni, que comenzó a fines de septiembre, se investiga a cuatro represores: Ignacio Aníbal Verdura, 82 años, general de Brigada retirado obligadamente el 24 de mayo de 1986, después del atentado fallido contra el presidente Raúl Alfonsín; el mendocino Walter Jorge Grosse, “El Vikingo”, temible oficial de inteligencia que hoy ronda los 69 años; Horacio Rubén Leites, 64, y el emblemático Omar Antonio “Pájaro” Ferreyra, también de 64, sargento retirado del Ejército.

“Quieren instalar miedo”

En Olavarría hay 37 desaparecidos. El juicio por el circuito represivo de Monte Peloni incluye a 21 víctimas. Seis de ellas fueron asesinadas o están desaparecidos desde 1977. Olavarría es la ciudad se encontró a Ignacio Guido, el nieto de Estela Carlotto. Y se supone que este juicio podría arrojar luz sobre la apropiación. Carlos Francisco “Pancho” Aguilar, cinculado a la Sociedad Rural, es uno de los principales sospechados.

Rafael Curtoni, decano de la Facultad que forma parte de la Universidad Nacional del Centro, denunció ante la fiscalía de Azul las amenazas recibidas. Explicó que la carta fue encontrada el pasado 30 de octubre en "un sobre sin destinatario ni remitente identificado".

“Si bien la carta tiene un tono irónico, de burla, lo que quieren es instalar miedo” aseguró a INFOnews el diputado provincial de Olavarría, César Valicenti. Explicó que la misiva fue dejada dentro de la facultad porque “saben que a ese ámbito acudimos los que trabajamos por los Derechos Humanos”.

La Carta

"Maifeld (sic): Queremos llegar a ustedes para realizar nuestro propio juicio a la par del fusilamiento activo y la parodia, a la que no viene el pueblo de Olavarría, que apoya a nuestros héroes que lucharon contra la subversión aquí en nuestra ciudad.

Les aseguramos que nuestra condena será más grave que la que vuestra justicia puede aplicar y de cumplimiento efectivo y aplicaremos "la inversión de la prueba", dado que partiremos del principio de culpabilidad a fin que los condenados demuestren su inocencia y contraria a la jerarquía que tiene nuestro heroico Ejército Argentino, partiremos desde vuestras bases, para luego llegar a sus principales adoctrinantes "montoneros fracasados" que nombraremos en la condena.

La carta está firmada por el Comando Argentino Olavarriense Solidario (CAOS).

Si tomamos de ustedes metodologías de clandestinidad, necesarias en épocas de populismo con una jefa ladrona y tomamos sus enseñanzas. Por ello respondemos a lo abajo expresado: Nosotros También.

Uds. tienen "Madres", "Hijos", "Nietos" organizados. 

Eligieron en la clandestinidad.

Tienen militantes en la facultad.

Usaban pseudónimos.

Hacían reuniones organizativas para la acción.

Están en el gobierno.

Reivindican a sus muertos.

Quieren vengarlos.

Controlaron a los obreros.

Irán a la cárcel.

Nos van a sentenciar.

(Nosotros También)

Cristianamente, claro, cumpliremos lo que ustedes nunca mencionan "Por Dios y por la patria", con nuestro deber de menor a mayor acusamos a: -----------------------

No duden Será Justicia de Dios y gropkonzer(sic).

Caos (Comando Argentino Olavarriense Solidario) con nuestros Héroes". 

Olavarría, ciudad alborotada

En Olavarría, una ciudad de 110 mil habitantes, hay empresas, instituciones y civiles que tienen diferentes niveles de responsabilidad en los crímenes de lesa humanidad. Si bien hay un amplio apoyo de la comunidad al juicio por Monte Peloni, también hay sectores que se resisten a una investigación que arrojará luz sobre la participación de los actores locales durante la dictadura. 

Entre el hallazgo del nieto de Estela y el juicio por Monte Peloni “la ciudad está muy alborotada" aseguró el diputado de Olavarría, Valicenti. "Desde algunos ámbitos se preguntan por qué se está investigando el pasado”.

Las amenazas de la carta tienen un claro destinatario: las autoridades de la facultad. “Sociales tiene un compromiso importante con el juicio. No sólo ofrecieron la sede para las audiencias. Además colaboran para investigar desde diferentes disciplinas, qué pasó en Monte Peloni” finalizó el diputado Valicenti.