Después de 16 días de estricto hermetismo, el juez federal Juan Pablo Salas levantó el secreto de sumario que mantenía a la causa por la desaparición forzada de Luciano Arruga.

La identificación del cuerpo del joven, que había estado enterrado como NN en Chacarita, empujó una batería de medidas que apuntan a develar cómo murió el chico de 16 años y qué pasó la noche del 31 de enero de 2009 cuando su familia perdió su rastro. Para la Justicia la policía bonaerense sigue bajo sospecha.

En tanto, siguen todavía sin declarar los empleados del SAME que llevaron al joven hasta el Hospital Santojanni ni los médicos que lo operaron el 1 de febrero cuando murió a las 8 de la mañana. Ahí estuvo internado Luciano durante casi un día cuando su familia lo buscaba. Mónica Alegre fue el 31 de enero y, también, el 1 de febrero. Le dijeron que no había ningún menor de edad.

Siguen sin declarar los empleados del SAME que llevaron al joven hasta el Hospital Santojanni ni los médicos que lo operaron el 1 de febrero cuando murió.