Uuganaa Ramsay nació en Mongolia, pero vive actualmente en Escocia e investigó por qué su etnia está vinculada con el síndrome de Down, que además es la condición genética de su hijo.

"Cuando Billy nació se sugirió que podía tener síndrome de Down, pero previo a confirmarlo mediante un análisis de sangre, un médico me dijo que el diagnóstico original pudo haber sido confundido a causa de mi origen étnico y esto fue lo que me motivó a buscar el origen de la asociación de esta enfermedad genética con mi nacionalidad", afirma Ramsay.

El bebé de Uuganaa nació con síndrome de Down pero murió por una cardiopatía típica de niños con esa condición genética, antes de poder someterse a una cirugía. Cuando el bebé nació, se sugirió que podía tener el síndrome de Down, pero antes de que esto fuera confirmado por un análisis de sangre, un médico dijo que el diagnóstico original pudo habr sido confundido a causa de su origen étnico. Una prueba de que los prejuicios surgidos en el siglo diecinueve, presuntamente superados, siguen vivos.

En la década de 1860, John Langdon Down comenzó a clasificar a los pacientes conocidos entonces como "idiotas", y se dio cuenta de que un grupo tenía un aspecto similar. Haciendo mención a una redondez de las mejillas, la forma de los ojos y otros rasgos físicos, escribió: "Un gran número de idiotas congénitos son típicos mongoles".

El nombre mongol permaneció aun cuando algunos de los contemporáneos de Down dudaban de las teorías raciales que él documentó en las Observaciones de la Clasificación Etnica de los Idiotas y no fue hasta 1965 que la República Popular de Mongolia se quejó ante la Organización Mundial de la Salud de que el término era despectivo hacia ellos, y fue sustituido por el Síndrome de Down.