El ministro de Espacio Público porteño, Eduardo Cenzón, advirtió esta mañana que la Ciudad podría rescindir el contrato con las empresas recolectoras de basura por no haber cumplido con el servicio durante las fiestas, aunque prefirió apuntar a los trabajadores. “El problema acá no es la empresa, es que las bases no quieren salir", afirmó el dirigente macrista en una entrevista con el programa Dadyman en Radio América.

"Venimos poniéndole garra, pero cuando la gente no quiere salir a trabajar se nos complica. Hay reclamos fuera de lugar y extemporáneos. Pretenden poner condiciones para la prestación del servicio cuando en realidad son trabajadores", fustigó el funcionario PRO a los representantes sindicales del sector. De todos modos, aclaró: "Si pasan tres días sin recolección, se rescinde el contrato".

“En este caso no es un problema con el sindicato de Moyano. El problema está concentrado en estas dos empresas Cliba y Ashira que reclamaban cosas adicionales a lo que figura en el contrato. Fue sorpresivo porque veníamos con una buena relación con el sindicato. Se había acordado el adicional a pagar pero estas bases pidieron el doble de lo que se acordó”, puntualizó. Y remarcó: “Entendemos que el problema quedó saldado y no debería haber problemas en estos días”.

Desde esta mañana, se comenzó a restablecer el servicio en la Ciudad de Buenos Aires, que pasó los últimos días con contenedores y tachos de residuos desbordados de basura. Los barrios más afectados son Palermo, Caballito, Flores y Almagro. Desde el gobierno porteño, estiman que hacia la noche la situación estará normalizada.

El contrato por la basura

La actual recolección de residuos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) es producto de una licitación que se inició en octubre de este año y que se desarrollará por ocho años con posibilidad de renovación a dos más, es decir a diez.

Las principales denuncias se registraban en los barrios de Caballito, Belgrano, Palermo y Almagro

La dificultad para cambiar de proveedor por mal desempeño de sus funciones está dada porque la licitación actual no tuvo acuerdo legislativo, incumpliendo de esta manera la Constitución de la Ciudad que establece que toda concesión mayor a cinco años debe pasar por la Legislatura de la Ciudad. O sea, la licitación se concedió sin siquiera la mediación y el acuerdo de los representantes de los vecinos porteños. Todas las empresas que ganaron la licitación, son las mismas que desempeñaron en el servicio anterior: Cliba (Roggio), Nittida (Emepa), Urbaser (Transportes Olivos), Aseo y Ecología S. A, Industrias Metalúrgicas Pescaromona y Ashira. Es decir, fueron recontratadas exactamente las que ya estaban desarrollando el trabajo.

El nuevo contrato de recolección estipula que el precio de la licitación al comienzo es de $1.239 pesos anuales por habitante, según la investigación del ex Legislador porteño Martín Hourest. En contraste con Madrid, una ciudad comparable, gasta $660 por habitante, mientras que la ciudad de Córdoba destina $775 y Rosario $398 por el mismo servicio.

La falta de recolección de basura generó el enojo de los ciudadanos que se expresaron en las redes sociales: