Conocer lugares resistidos por el vulgo. Lo bueno de viajar solo es que podés aprovechar para seleccionar destinos que en general suelen ser descartados cuando se habla de vacacionar en pareja o entre amigos. Si siempre tuviste miedo de que te tilden de aburrido, seudointelectual o depresivo, ahora es el momento de visitar Transilvania o irte de mochilero por Las Toninas.

Basta de mala onda. Si pasaste los últimos años escuchando quejas de tu ahora ex y tus amigos no se ponen de acuerdo ni para elegir el color de la sombrilla, este año todo será distinto. Vos y tu humanidad decidirán dónde se acampa, a qué hora hay que levantarse y cuándo termina el día de playa.

Hola, ¿qué tal? Un muchacho solo en la playa puede convertirse en alguien interesante con muy poco. Una guitarra, un libro de poemas de Oliverio Girondo o simplemente un perro (no hace falta que sea tuyo) pueden servirte para entablar conversaciones con jovencitas sensibles e incautas. Si sos mujer no hace falta aclarar por qué serás el centro de atención si vas sola al balneario.

¿Madurar? El próximo verano. Podés aprovechar la travesía en soledad para convertirte en esa persona estúpida que siempre soñaste. ¿Ventajas de la soledad? Varias: beber desde temprano sin que la patrona te rete, mirar vidrieras y hacer paseos sin tener que soportar la cara de Santo Biasati de tu novio o comer como un chanchito esa bandeja de chinchulines que parece caída del cielo.

Hostel forever alone para todos y todas. Señá una habitación individual, poné tu mejor cara de político en campaña y preparate para conocer gente a la hora del desayuno o simplemente en la sala de descanso. Nada como encontrar un chape en vacaciones para luego volver y exagerarle la anécdota de lo sucedido a tus amigos.

Algo bueno de viajar solo es el desprejuicio y la ausencia de pudor. Podés aprovechar para ir a esa playa nudista que siempre te llamó la atención y pasearte con el regalito al aire. Tus grupo de amigos se quedó en casa y nadie te va a juzgar si no llegaste en forma y te comiste hasta el dentífrico.

Momento de pasar al primer plano. Lo bueno de viajar solo es dejar lejos la indecisión y timidez de tus amig@s de siempre, los malos humores ajenos y el reloj interno del líder de la manada. Si nunca te animaste a ser protagonista y en cambio preferías ser el relleno del grupo de amig@s lind@s, esta vez nadie te frenará. 

Llevá las redes sociales a la vida real. Si te pasaste el año en haciendo buenas migas con tus amigos imaginarios de Facebook y Twitter y se te dan bien esas relaciones, es hora de materializarlas. Sé simpátic@, socializá con buena predisposición y llevate nuevos vínculos a casa.

Es hora de que te luzcas.Cuando se termine el verano y te juntes con tus amistades, siempre y cuando todo salga bien, es probable que seas la persona con mejores historias que contar. Ya aburre oír las peleas de pareja de tus amigos, lo caro que es el cono de papas fritas en Punta del Este y cuán difícil es ser padre en período estival.