El fiscal Alberto Nisman pasó un enero atípico. Decidió interrumpir sus vacaciones en Europa junto a su hija para regresar al país y realizar la estridente denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios por encubrimiento del atentado a la AMIA.

Las motivaciones del fiscal eran un misterio hasta para sus propios colegas. Sectores cercanos al funcionario hablan de presiones y afirman que nunca les fue explicado por qué Nisman interrumpió su descanso para presentar la denuncia en medio de la feria judicial de enero, en lugar de esperar la llegada del juez natural de la causa tras el receso judicial, siendo que según sus propios dichos había trabajado durante años en la recolección de pruebas.

De hecho, la jueza federal María Servini de Cubría decidió no habilitar la feria para comenzar a tratar ahora la denuncia de "encubrimiento". "No encuadra en ninguno de los supuestos que deben ser tratados durante la feria judicial" dado que "no se han acompañado los elementos probatorios que sustenten sus solicitudes", destacó la magistrada.

"Nisman lucía una alta dosis de angustia", señalaron desde su entorno a la revista Noticias. El funcionario tenía una estrecha relación con los servicios de Inteligencia. Él mismo admitió que tenía una buena relación con el desplazado miembro de la ex SIDE "Jaime" Stiuso y decía que el ex agente era el hombre que más sabía de la causa AMIA. Nisman hablaba con naturalidad de su relación con el espía: “Con Stiuso discrepábamos en muchos aspectos. Él venía con informes que a veces parecían muy verosímiles y yo le decía: ‘Perfecto, ¿y las pruebas?’. Y Stiuso me respondía: ‘Es de un informante que tengo infiltrado en tal lugar’. Esas personas no podían declarar y por eso muchas pruebas no se judicializaron. Pero acá no hay ninguna operación”.

Las motivaciones del fiscal eran un misterio hasta para sus propios colegas.

La muerte inesperada de Nisman generó un cimbronazo en todo el arco político y judicial. Los datos oficiales sostienen que estaba solo en su casa, la puerta principal estaba cerrada con llave desde adentro, recibió un solo disparo de un arma calibre 22 y no hay vecinos ni testigos. Ahora la fiscal Viviana Fein pidió indagar las imágenes de las cámaras, las últimas llamadas y posibles pistas que lleven a un rápido esclarecimiento del caso.