A una semana de la muerte del fiscal Alberto Nisman, la investigación en torno al hecho aún presenta numerosas incógnitas por resolver. Una de ellas es la relación que tenía con los servicios de inteligencia. Es por ello que un amigo de Nisman, Gustavo Perednik, contó que el malogrado funcionario judicial "le tenía admiración" a Antonio Stiusso y que lo describía como "el típico espía de las películas".

"Siempre decía que es uno de los tipos más inteligentes de Argentina, con capacidad para entrar a un lugar y darse cuenta de todo. Nisman se mostraba sorprendido ante la rapidez y certeza con la que Stiusso conseguía la información que él mismo le requería. Se tenían un gran respeto", agregó en declaraciones al matutino.

Nisman "siempre decía que (Stiusso) era uno de los tipos más inteligentes de Argentina".

Asimismo, aseguró que Nisman le había anticipado que iba a presentar la denuncia contra la Presidenta y otros funcionarios del gobierno. "No me habló de fechas, pero decía que estaba esperando el momento adecuado. Le preocupaba sobre qué juez podría recaer la denuncia", señaló Perednik.

Consultado sobre cómo impactó la noticia en su ex mujer Sandra Arroyo Salgado y sus hijas, respondió: "Es un golpe durísimo. No me animo a llamar a la madre, es de bajo perfil e imagino que no quiere hablar. En cuanto a su familia, sé que entre ellos desde siempre había cierto temor por la gravedad de los casos que investigaba Alberto Nisman".

La palabra de un psiquiatra forense

En un artículo publiclado este domingo en el diario Tiempo Argentino y firmado por el periodista Juan Alonso, el psiquiatra forense Mariano Castex, considerado por sus pares en el ámbito de la justicia como uno de los mayores expertos de la Argentina, afirmó que "Nisman no tenía los rasgos de un potencial suicida. No era un hombre melancólico ni con tendencia a la depresión. Más bien todo lo contrario. Su perfil encaja con una persona narcisista. Me dicen que era conocido por eso en los tribunales. Muy confiado en su potencial, lo que no significa que un narcisista no pueda matarse si es humillado por alguien de mayor poder".

"Nisman no tenía los rasgos de un potencial suicida. No era un hombre melancólico ni con tendencia a la depresión".

Asimismo, el especialista aseveró que la sensación es que "los que lo apoyaban lo dejaron solo". Además, el psiquiatra aclaró que "hay distintos tipos de suicidios: el que se realiza por venganza, por despecho o escapismo. Pero este no se escapaba. No era un neurótico".

En un párrafo de la etreevista, Castex asegura que "le tiraron el cadáver a la señora presidenta y le dijeron arréglese porque usted se metió antes con nosotros. Para mí es una puja dentro de los aparatos de los servicios de inteligencia, pero eso habrá que probarlo a medida que avance la instrucción objetiva de la causa penal".

"Le tiraron el cadáver a la señora presidenta y le dijeron arréglese porque usted se metió antes con nosotros".

"¿Vio muchos suicidios con 22?", le consultó Alonso, a lo que el especialista dijo: "Uno no se mata con una 22. Es una bala que tiene mucho recorrido al efectuar el disparo y poca penetración. El que elije quitarse la vida lo hace con un calibre mayor, una 45 por ejemplo. Yo tenía una pistola Walther PPK alemana que me habían regalado. Es de un calibre 38. Mis amigos me decían que no volteaba a nadie con ese calibre. Imagínese lo que le digo. Me la habían regalado. Era el arma que usaba la policía secreta en Alemania en la Segunda Guerra. Me la robaron cuando la dictadura de Videla me allanó la casa y me puso preso".

Por su parte, el experto criminalista Raúl Torre se distancia de los médicos psiquiatras y sostiene que una vez revelado uno de los datos claves de la pesquisa, la distancia del disparo, "esto nos acerca a la hipótesis del suicidio".

Torre se basa en los dichos de la fiscal Fein, quien aseguró que el disparo de la pistola Bersa calibre.22 con que se habría quitado la vida Nisman, se hizo a una distancia máxima de un centímeto del cráneo del fiscal de la causa AMIA.