Este San Valentín se volvió más hot que nunca a partir del esperado estreno de la película 50 sombras de Grey. Y los sex shops sacaron provecho, al punto de que la línea oficial de juguetes eróticos basados en la novela de E. L. James se convirtieron en la vedette de estos negocios y llevaron a incrementar las ventas.

Hubo, hay, ¿habrá? un antes y un después de este libro que el jueves pasado estrenó su adaptación cinematográfica en 257 salas con localidades agotadas. Más allá de la calidad literaria y el contenido, hay algo por lo cual los maridos, novios y amantes deberían estar agradecidos a la autora de la saga E. L. James. Fue ella quien ofreció material de inspiración para abrir la mente y el cuerpo de sus mujeres, señala Tiempo Argentino.

"Si algo me enseñó este libro es que me abrió la cabeza para probar un montón de cosas que antes mi novio me proponía y yo no aceptaba: que me toque en cualquier lado en público, tener sexo agresivo, o que se vista con una corbata como Christian", confiesa Milagros, una secretaria de 28 años. Cada vez son más las argentinas que se animan a disfrutar sin tabúes, tanto del libro como de la película, a solas o con amigas, pero también de entrar a un sex shop a comprarse sus propios juguetes (los mismos que usa con Anastasia el Sr. Grey) hasta de exigirles a sus novios como regalo, ni un osito, ni un ramo de flores, mejor algún chiche. Ellos encantados, aunque no entienden por qué o cómo se usan, porque la mayoría ni leyó el libro, ni verá jamás la película. Es lo que se vio esta semana en los cines: mucha asistencia de mujeres, amplia mayoría. "Es como ir al Golden", dijo una de ella, comparando la sala con el antiguo club de strippers.

400 pesos es lo que cuesta la máscara o antifaz (masquerade) oficial de Grey que Anastasia usa en la película. El antifaz ciego, 387 y la palmeta, 568 pesos.

EL DESTAPE. "No entiendo porque Anastasia se deja pegar y someter", dice el marido de Gabriela (45 años), que acompañó a su mujer a la avant premier y salió asqueado de la sala. Su mujer, en cambio, "casi que podía sentir el silbido del cuero sobre mi piel". Mariana, del sex shop Buttman, aclara: "No es cuero, en realidad lo que usan en 50 sombras. Grey es sutil, no usa cuero, ni nada referido al sado, o algo que asuste, o resulte agresivo. Usa satén, porque es sado soft. Y si algo puso de moda entre las mujeres, son las bolas chinas vaginales de aluminio. Grey incremento la venta de bolas chinas un 1200% en el mundo. También la venta de corbatas grises como las que él usa". Cuestan unos 500 pesos.

Lo que pasó en esta previa de San Valentín es que llegaron al sex shop de Avenida Corrientes varios hombres que no leyeron el libro. "Uno ayer se llevo la corbata oficial porque su novia es fanática de la saga, y supuso que se excitaría si se la veía puesta. Poca gente vino en pareja, mucha vino por separado a comprar el regalo para el Día de los Enamorados. El estreno de la película disparó como nunca las ventas."

Las mujeres compraron bolas chinas, esposas de metal, ciegos para vendarse los ojos, plumines para dar cosquilleo, una regla y una fusta para que los hombres las azoten, así como el estimulador de punto g. Esto se repitió en otros sex shops y en compras online.

Clarisa Gorbaran, la mujer detrás del Facebook de La mujer que al amor se asoma, coincide en que estos días las mujeres se animaron a los juguetes eróticos. "Lo más vendido son los inspirados por la saga (son tres libros): las esposas, los antifaces ciegos, los látigos y las palmetas. Aprovechando el boom armé kits para fomentar el juego. Uno con disfraces para ambos, aceites para masajes, anillo peneano y un dildo. El otro con un vibrador, mitones, lubricante saborizado. Ambos los vendí más que bien. Algunas aún sin tener pareja los compraron pensando en la ley de atracción. Los llamé ‘combo San Calentín’", dice.

"Lo que hay que entender es que 50 sombras es un boom femenino. A los hombres no les mueve un pelo la literatura erótica. Por supuesto que sacan provecho de la cachondez de sus mujeres que quedan en llamas después de leer. Están felices de tomarse el mate con su señora después de que Cristian Grey les calentó la pava."

Claudia Panno, autora de Ser feliz a los 40, da dos tips en sintonía con la atmósfera hot que estimuló Cupido: "Invitar a tu hombre a un hotel y pagar el turno vos. Podrías esperarlo sobre la cama, disfrazada de enfermera, y acompañada del Dr. Dildo (juguete sexual) por si le da un infarto. Producite con el cotillón que te sobró de la última fiesta de casamiento. Atalo a la cama con las esposas de plástico (del juego de detectives de tu sobrino) y poné en funcionamiento alguna práctica heavy, eso con lo que siempre soñaste: hacerle cosquillas."

Pero más allá del chiste, o la sonrisa involuntaria, hay una explicación psicológica para este "destape" que trajo las 50 sombras. Según el psiquiatra Hugo Marietan, el aburrimiento sexual es la clave: "Cuando el sexo se vuelve previsible y no tiene los condimentos necesarios para provocar una buena excitación. Entonces se recurre a diversos elementos, el más común es agregar un tercero. Si falla, la mujer actúa de acuerdo a la cultura, a lo que está de moda. Y 50 sombras de Grey está de moda".

Estos elementos consensuados que producían vergüenza en los años setenta con la aparición de este libro "se vuelven algo abierto que abre un campo nuevo en el erotismo: el uso de auxiliares en la excitación. Es un consenso femenino no sólo en Argentina sino también a nivel mundial. Lo que antes sólo lo practicaban los perversos ahora son técnicas accesibles y sexualizadas que practican las mujeres modernas. No sólo se lo permiten, sino que lo comparten con sus amigas." 

Una celebración con la boca llena
"En esta fiesta, el agasajo es salir a cenar", dice la titular de la Cámara de Restaurantes, de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterí­as y Cafés (AHRCC), Verónica Sánchez. "Forma parte de la escenografía del evento que tiene que ver con compartir un momento", explica su visión. Las reservas online dan cuenta de esto: hay más de 4000 para pasar esta noche comiendo, indicó Michelle Lamarche, del sitio web de reservas de restaurantes, Restorando. "Entregar comida o compartirla es intercambiar un código que tiene que ver con un lenguaje diferente, el de las sensaciones, el del obsequio en forma sensorial", dice la socióloga Carola Chaparro.

Que no te pegue
En Mar del Plata, se hará hoy otra edición de un evento contra la violencia de género, en la Plaza del Agua a partir de las 21, organizado por la ONG En Red y el Colectivo por la No Violencia. "Nos agradan los obsequios, pero más nos importan los gestos", dicen.

Casi el único
"Leí los tres libros de E. L. James. Hay críticas para hacerle a la trilogía pero atrapa. Mi novio sólo leyó el primer libro y se enganchó. Nos sorprende la cantidad de mujeres que vinieron a ver la película. Él fue casi el único hombre."
Romina y Lionel

Intensa
"Mientras leí esta novela casi que podía sentir el silbido del cuero sobre mi piel, así de intensa fue la experiencia Grey. Mi conclusión es que lo que no hiciste en tu vida sexual hasta ahora no lo vas a hacer porque lo veas en una película."
Gabriela

No entiende
"Fernanda es fan del Sr. Grey, me hace usar una corbata gris una vez por semana. Pero como no leí el libro ni pienso ver la película, no entiendo bien por qué ella se ratonea. Este San Valentín, si salimos a festejar, pienso darle otra vez el gusto."
Gabriel y Fernanda