La Argentina aún importa el 12% de la energía pero a través de obras como la puesta marcha de la central Atucha II y la construcción de Atucha III -que contará con provision de equipamientos y servicios a cargo de la República Popular China- va camino a conseguir el autoabastecimiento energético.

La central Atucha II se inició en 1981, con la intención de que pusiera en marcha a partir de 1987, sin embargo eso nunca sucedió. Y finalmente las obras se paralizaron en 1995 y ningún poder ejecutivo volvió a preocuparse por el autoabastecimiento de energía hasta que Néstor Kirchner en el año 2006 revivió al Plan Nuclear Argentino y se reinició la construcción.

La Central Néstor Kirchner brindará energía para abastecer a más de 3 millones de argentinos.

Atucha II es una central nucleoeléctrica con una potencia de 745 MW eléctricos a base de uranio natural y agua pesada. Está ubicada sobre la margen derecha del Río Paraná, en la localidad de Lima, Partido de Zárate, a 115 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.

El punto cúlmine de la puesta en marcha de la central fue en junio del 2014 cuando se puso en marcha el reactor. Desde entonces continuó aumentando su potencia de manera escalonada hasta que finalmente a fines de enero la Autoridad Regulatoria Nuclear autorizó a elevar la potencia de Atucha II al 100% de su capacidad.

A partir de que Atucha II llegue al 100% de su capacidad brindará energía para abastecer a más de 3 millones de argentinos.

El reinicio de la obra de Atucha II representó la recuperación de técnicos y profesionales especializados, así como de contratistas y proveedores; la formación de soldadores, cañistas, montadores de calidad nuclear, entre otras especialidades que habían desaparecido, recobrando las capacidades nacionales para el diseño y construcción de centrales nucleares de potencia.