Quedan cinco días para que arranque la primera fecha administrativa del calendario electoral porteño: la inscripción de alianzas. Pero todavía la aplicación del voto electrónico en la Ciudad de Buenos Aires está en duda y tambalea en medio de graves complicaciones de tiempo. Una serie de obstáculos que ya habían sido advertidos en diciembre por la Defensoría del Pueblo. Dos meses después, el organismo confirmó las mismas preocupaciones y, según confiaron a este diario fuentes oficiales, legislativas y judiciales, están a un paso de poner en crisis al debut del voto digital para 2,5 millones de porteños por la falta de pruebas piloto y de capacitaciones para fiscales, presidentes de mesa y funcionarios electorales. 

Según Tiempo Argentino, las alianzas entre partidos podrán inscribirse hasta el último minuto del próximo miércoles. Será la primera parte de un esquema porteño de comicios desdoblado de las presidenciales de octubre. El calendario fue decidido por el jefe de gobierno Mauricio Macri en diciembre pasado y la primera escala en las urnas de ese será el 5 de abril, con la realización de primarias abiertas en el territorio porteño. Sin embargo, el alcalde está a punto de caminar sobre sus pasos y revertir la aplicación del sistema electrónico que impulsó en la Legislatura. Fuentes del Ejecutivo porteño confirmaron los problemas en la aplicación del sistema, cuya licitación fue diseñada en base a una licencia que creó la empresa argentina MSA, proveedora del Ministerio de Cultura porteño y la misma que realizará los próximos comicios en Salta. Si MSA perdía, los ganadores deberían abonarle la patente, aunque finalmente la misma empresa ganó el concurso y se quedó con un contrato de 245 millones de pesos. "No me parece descabellado que no se utilice para nuestras PASO", abundó otro alto funcionario de Bolívar 1, aunque más cerca del alcalde confirmaron "primarias sin voto digital".

DEMORAS E INTERNAS. La organización de las elecciones porteñas, como ocurre desde la instauración de la autonomía de la Capital, está en manos del Poder Ejecutivo y del judicial. Por el primero, el tema queda a cargo del Ministerio de Justicia y Seguridad, conducido por Guillermo Montenegro, que ayer eludió las preguntas de este diario. Por el segundo poder interviene el Tribunal Superior de Justicia, la máxima autoridad judicial y electoral de la Ciudad que este viernes, mediante un comunicado aclaró que todo sigue igual. "Ante versiones aparecidas, el TSJ hace saber que prosigue con las tareas que le competen, en los términos y condiciones que contemplan las normas legales, que no han experimentado modificaciones", difundió la versión capitalina de la Corte Suprema, a través de un mensaje firmado por sus cinco miembros. Se trata del mismo organismo judicial que el 14 de enero realizó una audiencia pública con todos los partidos porteños para escuchar sus opiniones sobre un planteo de inconstitucionalidad que presentó la UCR de la Ciudad contra la aplicación del voto electrónico. El caso concluyó con un respaldo del TSJ al sistema digital, por cuatro votos contra uno, en una votación dividida que también derivó en la renuncia del cortesano José Casás a la presidencia del Tribunal. Es el mismo miembro que el día de la audiencia, ya había reconocido su inquietud por las tardanzas operativas en la aplicación de la Boleta Única Electrónica (BUE). Dos semanas después de esa cita, Casás fue el único que consideró inconstitucionales los decretos que firmó Macri para aplicar la Ley 4894, creadora de la BUE. Junto con su fallo, Casás no perdió sus preocupaciones por la demora, adujo razones de salud y también opinó que el TSJ debía estar encabezado por un miembro que estuviera de acuerdo con la constitucionalidad del proceso. "Y también que estuviera dispuesto a bancarse los plazos", agregó una alta fuente tribunalicia.

En la Legislatura relatan la existencia de largas reuniones en la jefatura de gobierno. Nadie encuentra solución a la tardanza para explicarles a los electores cómo deberán utilizar la pantalla táctil que fijó la licitación. "Esta demora pone en riesgo la necesaria capacitación. A raíz de que el procedimiento requiere cierta familiaridad en la interacción con la pantalla táctil la capacitación es central para que la emisión del voto ciudadano se presente sin obstáculos", advirtió la Defensoría en diciembre, un mes después de que Macri firmara el Decreto 441 y dispusiera, sin pruebas piloto, la utilización de máquinas para remplazar al cuarto oscuro y a todas las tradicionales boletas de papel. La crítica, ayer fue compartida por la ONG Poder Ciudadano, que alguna vez presidió la actual senadora del PRO Laura Alonso. "No resulta razonable ni positivo para el proceso electoral en su conjunto que el sistema sea modificado a tan poco tiempo de la elección: el cambio de reglas de juego afecta a todos los actores involucrados y puede poner en riesgo la legitimidad de la elección", argumentó la organización y solicitó a la comuna "la decisión de la implementación del nuevo sistema o en su defecto que informe cuál será el plan de adaptación". La respuesta, explicaron en la comuna, sería el envío de una ley a la Legislatura para aplicar el sistema a medias y dejar las PASO sin el sufragio digital. El volantazo podría derivar en complejos amparos judiciales y hasta postergar el calendario porteño: el temor menos pensado y más cercano para los mismos impulsores del sistema electrónico.