Siempre demonizada, la masturbación llegó a 2015 gozando de buena fama. Expertos indican que el arte de procurarse satisfacción por mano propia beneficia el autoconocimiento físico y la respuesta sexual del individuo. 

Al respecto, la directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, Francisca Molero, sostuvo:  “Espero que dentro de unos años, las consultas por anorgasmia se reduzcan mucho porque las practicas masturbatorias empiezan a ser comunes entre las mujeres, que saben que conocer su cuerpo y su respuesta sexual es algo fundamental para disfrutar del sexo".

"La respuesta a los diferentes estímulos va cambiando con los años, la situación personal, la experiencia. Todo eso tienen también su reflejo en nuestra sexualidad, y es importante que lo vayamos descubriendo. Antes se pensaba que el instinto sexual se encargaba de enseñarnos o guiarnos, pero no es verdad. Se necesita aprender, la sexualidad es un camino y un aprendizaje continuo”, manifestó Molero. 

Más allá de las mujeres, los hombres también se pasan la vida investigando su cuerpo para conocer mejor su sexualidad. En ese sentido, Molero argumenta: "El hombre también necesita estimularse, incluso durante el acto sexual, pero todavía se piensa que el deseo masculino es como un resorte. Tocarse los testículos y la zona del perineo puede ser muy satisfactorio para el hombre y ayudarle en problemas de eyaculación retardada, una patología que va en aumento". 

Pero no todo es conocimiento individual; la masturbación también ayuda a conocerse en pareja. "Uno de los mayores problemas de las parejas son los desajustes de frecuencia, es decir, que los dos miembros no tienen ganas al mismo tiempo, lo que puede generar grandes conflictos, tanto por defecto, como por exceso", cerró Molero.