Las elecciones de autoridades locales en los nueve departamentos y 339 municipios de Bolivia transcurrieron con normalidad, según informaron fuentes oficiales.

“No existen hechos que pudieran preocuparnos o que pudieran ser una señal de alerta, más allá de las cosas que normalmente ocurren en elecciones de esta naturaleza”, afirmó poco después de mediodía el ministro de Gobierno, Hugo Moldiz.

Poco más de seis millones de ciudadanos estuvieron habilitados para elegir 4.975 autoridades entre gobernadores, subgobernadores, asambleístas, corregidores, ejecutivos seccionales, alcaldes y concejales municipales.

Los centros de votación permanecieron abiertos hasta las 16 (las 17 en la Argentina), pero solo cuatro horas más tarde podrá comenzar a difundirse resultados de encuestas a boca de urna.

Al comienzo de la jornada, Moldiz informó que un centenar de personas fue detenida ayer en varias ciudades por infringir las normas que prohíben la realización de actos públicos y el consumo de bebidas alcohólicas.

También reveló que se había reforzado la vigilancia policial en el departamento norteño Beni, donde 228 candidatos de la alianza Unidad Demócrata (UD), que eran favoritos para ganar, fueron eliminados de la contienda por infracciones a las normas electorales.

“Alguien dijo que este domingo empezaría a acabarse el reinado de los movimientos sociales; no lo creo, el tiempo juzgará, el voto demostrará” (Evo Morales)

En ese departamento, en el municipio Riberalta, las autoridades reportaron el fallecimiento de un hombre de 67 años que se desempeñaba como autoridad de mesa, a causa de un infarto.

Tras votar en Chapare, en la región central de Cochabamba, el presidente Evo Morales afirmó que no creía que fuera a terminar “el reinado de los movimientos sociales”.

“Alguien dijo que este domingo empezaría a acabarse el reinado de los movimientos sociales; no lo creo, el tiempo juzgará, el voto demostrará”, dijo el mandatario.

Paralelamente, el vicepresidente Álvaro García Linera reiteró su advertencia de que el gobierno no coordinará acciones con autoridades que resulten electas hoy que le “cierran las puertas” al gobierno central.

Nosotros vamos a trabajar con todas las personas que nos abran las puertas, y dijimos no podemos trabajar con quien nos cierra las puertas, con quien nos bloquea el aeropuerto, con quien nos tira piedras para que caigan los helicópteros y nos muramos”, manifestó García Linera.

Unos 45.000 efectivos, entre policías y militares, fueron movilizados para garantizar la seguridad de las 28.192 mesas electorales distribuidas en más de 4.600 centros de votación.

Asimismo, los comicios son supervisados por unos 60 observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore).