En una fecha como Pascuas, son los alimentos y no las personas los que suelen estar en primer plano. Pescado, rosca de Pascuas y los infaltables huevos de chocolate son las estrellas, más allá de quién o dónde los compren o los fabriquen, poco importa otra cosa que no sea saborear estas delicias. Pero hay una historia que vale la pena conocer. La cuenta Carlos Visuara, uno de los socios fundadores de la Cooperativa de Trabajo Arrufat Vivise Ltda., quien trabaja en la fábrica desde hace 28 años.

Según consignó Tiempo Argentino, Arrufat está ubicada en Tres Arroyos 761, en un discreto local al público en la zona de La Paternal, que vio interrumpido su normal funcionamiento durante los últimos años y hoy funciona gracias a la entera voluntad de sus trabajadores. Tan conocida por el sabor de sus chocolates, como porque desde el año 2009 se convirtió en una de las tantas empresas recuperadas del país.

El domingo de Pascuas Arrufat permanecerá abierta de 8 de la mañana a 18:30 hs para aquel que se haya olvidado de comprar sus huevos de chocolate.

La historia comienza así: "Este local es toda una tradición desde 1931, pero en 2009 los patrones amenazaron con cerrar, tras debernos nueve meses de salarios. Al poco tiempo cortaron la luz del local por falta de pago. Sólo contábamos con cinco kilos de dulce de leche y salir a vender bombones en la puerta de los supermercados. Pronto tuvimos que decidir si los pocos que éramos seguíamos manteniendo la empresa a pulmón y sin bajar la calidad de la materia prima por la que era famoso el lugar. Se nos ocurrió armar festivales en el barrio para recaudar dinero y comprar la materia prima, sacamos un pequeño préstamo en el banco. Nos fue bien, nos alcanzó para hacer 3500 kilos de chocolate el primer año. Trabajábamos sin luz, en la casa de uno de los empleados, usando unos generadores que nos salían $ 1200 pesos por día y un freezer prestado que habíamos instalado en el medio del living. Fue todo un récord lograr ese número y llevar los primeros mangos a casa. Desde ahí no paramos. Hoy somos 18 compañeros y en una fecha como Pascuas procesamos 18 mil kilos de chocolate."

Y es fija que cada Semana Santa los números de ventas explotan, por lo que deben comenzar a fabricar los huevos desde el mes de diciembre, o enero, según cómo caiga la fecha en el calendario. Este año, los tiempos fueron más cortos que el año anterior y ya a partir del 15 de enero se empezó a producir a toda máquina con el clima calurosísimo condicionando que los chocolates sequen, o no, a tiempo.

"Durante enero ya vienen a vernos los primeros adelantados que no quieren comprar sobre la fecha y se llevan ya todo para Semana Santa. En cuanto a lo que llevan en sí, hay de todo: algunos se llevan un solo huevo para compartir con toda la familia. Ojo, es un huevo gigante de cinco kilos que alcanza hasta para 20 personas. Otros, de familias más pequeñas, prefieren el huevo número 11 de 330 gramos, o el número 13 de 640 gramos. Tenemos huevos de todos los tamaños y precios. Con animales, pensados para chicos (vaquitas, conejos, gallinas, patos), huevos con forma de corazón para hacer dedicatorias de amor, rellenos con bombones de fruta, dulce de leche o café. De todos los precios: desde 20 mangos hasta promociones de tres huevos por 40 pesos. Algo que permite que la gente venga desde lejos y compre al por mayor, según lo que le de el bolsillo", cuenta.

El secreto para lograr el mejor huevo, confiesa Visuara, son los ingredientes. Buena materia prima de manteca de cacao, la mejor leche, que es la condesada, y no dejarse engañar por las grandes empresas que usan el baño de repostería que le da un sabor remoto al huevo y apenas similar al del chocolate más puro.

Abierto hasta la tarde

El domingo de Pascuas Arrufat permanecerá abierta de 8 de la mañana a 18:30 hs para aquel que se haya olvidado de comprar sus huevos de chocolate. En Tres Arroyos 761, plena Paternal, y con muy fácil acceso de varias formas.