Tiempo Argentino informó que los particulares que fugaron dinero a la filial que el HSBC Private Bank tiene en Suiza ya empiezan a rendirle cuentas a la justicia argentina. Ayer, el fiscal Claudio Navas Rial decidió convocar en los próximos días a indagatoria a 180 titulares de cuentas no declaradas en la sucursal que este banco mantiene en Ginebra con el fin de pedirle explicaciones respecto de cuáles son las razones que los llevaron a sacar las divisas del país sin notificar al fisco.

Por ahora, en la nómina de Navas Rial sólo hay personas físicas pues todavía no llamó a ninguna empresa involucrada.
El fiscal también quiere saber, en caso de que corresponda, por qué los implicados no pagaron impuestos y conocer de su boca el origen del dinero que fugaron de la Argentina.

En este terreno, la convocatoria masiva del fiscal apunta a que empiecen a aflorar las contradicciones entre las personas indagadas.

Sin embargo, el objetivo central de la cita judicial es que los sospechosos de evasión impositiva y lavado de dinero informen sobre el origen de los activos, señalaron en off de récord fuentes judiciales a Tiempo. Otros de los puntos neurálgicos que forman parte del cuerpo central de la investigación es que los implicados detallen a Navas Rial qué asesoramiento recibieron del HSBC para utilizar una plataforma que en la práctica terminó facilitando la fuga de divisas y las maniobras de operación de evasión impositiva y de divisas.

En ese sentido, los 180 clientes del HSBC Ginebra deberán responderle al fiscal respecto del ejército de abogados, contadores y economistas que aparentemente les dieron asistencia directa y generaron estructuras complejas con el objeto de evadir impuestos ya que entre la documentación que presentó la AFIP aparecen intercambios de correos electrónicos entre los titulares de las cuentas y estos profesionales donde incluso se especifican los saldos y los movimientos de las cuentas.

Justamente, la AFIP, a cargo de Ricardo Echegaray, denunció al HSBC y a sus directivos argentinos –encabezados por su presidente, Gabriel Martino– de diseñar y armar una plataforma que permitió la evasión de U$S 3500 millones. Lo hizo a través de unas 4040 cuentas, en su mayoría no declaradas al fisco argentino.

Entre las maniobras denunciadas figura que el banco habría facilitado una red de sociedades off shore y que estaban estructuradas exclusivamente para poner otro elemento con el fin de que la administración fiscal no pudiera acceder a los nombres de los propietarios del dinero.

Los 180 clientes del HSBC Ginebra deberán responder sobre el ejército de abogados, contadores y economistas que les dieron asistencia directa

No obstante ello, el ardid que utilizó como plataforma al HSBC tiene escala internacional y se ha transformado es un escándalo que pone en evidencia los nexos entre la gran banca privada con los negocios sucios asociados a la evasión impositiva, el blanqueo de dinero y la fuga de capitales.

Para tener una idea de la magnitud de la maniobra alcanza con recordar que existen alrededor de 130 mil evasores fiscales que integran la lista que el ingeniero en sistemas informático franco italiano Hervé Falciani, quien trabajó en la filial ginebrina del HSBC, les entregó a distintos gobiernos.

Falciani dijo la semana pasada al matutino Página 12 que "el fraude fiscal se construye gracias a la ausencia de controles, así como a partir de la complejidad de los dispositivos financieros que los bancos inventan". Sin embargo, el experto destacó la colaboración que ha prestado el fisco argentino para poner al desnudo a los responsables de esta mafia pensada para burlar al Estado y no pagar impuestos. En el plano local, la justicia empezó a dar señales de interés en el caso a partir de la convocatoria que hizo el fiscal Navas Rial. Ayer, trascendió por fuentes judiciales, los nombres de algunos de los 180 convocados en esta primera instancia. En la nómina hay familias enteras y personalidades reconocidas. Por ejemplo, fue citado el ex presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Adelmo Gabbi además de Pilar Supervielle y de Natalio Garber, ex propietario de la cadena de electrodomésticos, Musimundo. Entre los convocados por el fiscal se encuentran Corina Débora Ini de Beraja y otros dos parientes directos junto con otros nueve familiares de Ini de Beraja. Además deben asistir al juzgado el empresario, Alfredo Román y cuatro integrantes de su familia. Román es uno de los empresarios del sector logístico más importantes de Latinoamérica y tiene importantes contactos en el mundo de los negocios de la Argentina y la región. En el listado también existen nombres que no resultan tan relevantes, pero que tienen el peso económico necesario para acceder a los contactos financieros necesarios y fugar dinero del país. A saber, la familia Rosenfeld que integran Roberto, David, Liliana Andrea, Tomas Santiago y Walterio Sigfrido. También se sumaron a la convocatoria seis familiares del ex embajador Carlos Oscar Keller Sarmiento, fallecido en julio de 2011 a los 77 años. Keller Sarmiento fue embajador en Hungría, Italia, Alemania, cónsul general en Nueva York y representante ante la FAO. El fiscal agregó en su convocatoria a Roberto Luis Monti, quien alcanzó en 1997 la vicepresidencia de YPF durante la presidencia de Carlos Menem. El listado continúa hasta llegar a los 180 primeros citados por esta defraudación millonaria al fisco que ahora quedó a merced de la justicia y de una investigación que realiza la comisión bicameral del Congreso encabezada por el diputado oficialista Roberto Feletti. 

En la mira del senado de los EE UU

Trader de profesión, Gabriel Martino construyó su carrera en la mesa de dinero del HSBC, entidad a la que ingresó al día siguiente de recibirse de contador en la Universidad Católica Argentina (UCA), según comentó durante una entrevista en El Cronista. Tras desempeñarse en la sede del banco en Nueva York, Martino regresó al país en 2001, más tarde se hizo cargo de la Tesorería y en 2009 fue enviado a México, donde permaneció hasta 2012. El Senado de Estados Unidos acusó ese año a la conducción de HSBC México de permitir que los cárteles mexicanos blanquearan U$S 4000 millones a través de sus cuentas. Posteriormente, la investigación fue congelada con el pago de U$S 1900 millones. "Aceptamos la responsabilidad por nuestros errores pasados", dijo el jefe máximo del HSBC, Stuart Gulliver, el mismo día en que confirmó que cancelaría la multa que clausuró la investigación.