Anoche la Feria del libro vivió un momento de liturgia kichnerista, de cantos y banderas, con aplausos a referentes y abucheos a opositores. Fue durante la presentación de Economía callejera, del fallecido funcionario Iván Heyn, con la cuestión de los fondos buitre rondando una Sala Herández colmada.

Uno de los oradores anunciados era Axel Kicillof, que no pudo estar presente porque tuvo que hacer una presentación ante la ONU contra los especuladores financieros, pero el solo nombrarlo hizo que el público lo ovacionara. Antes, con personas de mediana edad ya sentadas, ingresaron columnas de jóvenes con remeras y banderas de La Cámpora de distintas comunas de la Ciudad cantando cosas como “pensamos diferente, la patria no se vende” y “nunca me voy a olvidar cuando bajamos los cuadros. Dijimos no al ALCA, también al FMI”.

Fueron de la partida los periodistas Alfredo Zaiat y Federico Scigliano. También habló el aplaudido secretario de Comercio, Augusto Costa. Pero el que se llevó la mayor atención fue el titular de Aerolíneas Argentinas y candidato a jefe de Gobierno, Mariano Recalde.

“Atención, atención, Mariano te saludan los soldados de Perón”, fue el cantito repetido varias veces por los más jóvenes para el referente de La Cámpora. De todos modos, el público fue muy variado: del ex jugador de fútbol Carlos “Chino” Tapia a los ministros de Trabajo, Carlos Tomada, y de Seguridad, María Cecilia Rodríguez. También estuvieron los colegas de Heyn Aldo Ferrer y Andrés Asiaín, junto con compañeros de militancia y los padres del fallecido economista.

El presentador, Santiago Rodríguez, explicó que Costa estaba en lugar de Kicillof, quien “tenía muchas ganas de venir” pero “está en Estados Unidos por algunas cuestiones que son por demás importantes para el futuro de todos nosotros”. El grito de un miembro del público no tardó en llegar: “¡Fondos buitre!”, seguido de un aplauso.

La interacción del público con los panelistas continuó durante toda la presentación. Mientras Zaiat leía proyecciones muy pesimistas que hicieron tras la caída de Fernando de la Rúa los economistas Miguel Ángel Broda, Ricardo López Murphy y Carlos Melconián, entre otros, los militantes intercalaban chiflidos. Luego aplaudieron cuando el periodista leyó un fragmento de Heyn sobre estas lecturas que tuvieron “una buena dosis de política, ya que todos esos muchachos fueron funcionarios de Menem y de la Rúa, cuando no de la sangrienta dictadura militar de Videla, Viola y Masera”.

Compañero de facultad y de militancia, Costa recordó con nostalgia que Heyn tocó el teclado en varios gingles de la agrupación universitaria TNT, mientras que él mismo puso las líneas del bajo. El secretario de Comercio recordó que aquel anuncio decía: “No hay nada mejor que el coyote perdedor, votá TNT”, en clara alusión al enemigo del Correcaminos en el dibujo animado. “El coyote perdedor”, enfatizó, “no pasa el filtro de ningún Duran Barba del mundo”. La réplica en forma de risas y aplausos no tardó en llegar.

“Para nosotros, era lo que significaba la militancia desde el punto de vista de la utopía, de los ideales y la convicción, en un contexto en el cual nunca íbamos a ganar. Pero había que seguir en ese camino”, porque “en los ’90 todo el pueblo argentino era perdedor”.

Sobre aquella época, Recalde recordó: “Con Iván compartíamos algo en ese núcleo tan heterogéneo, éramos los dos que nos asumíamos peronistas”. Entrecortado por una nueva batería de palmas, el titular de Aerolíneas agregó que la dificultad en asumir aquella identidad en los ’90 era que “había que explicar, que disculparse” porque en esa época “el Partido Justicialista arrasaba con los derechos de los trabajadores, con el patrimonio y la industria nacionales, se inclinaba y se sometía a las relaciones carnales con las potencias extranjeras”.