La presidenta Cristina Fernández de Kirchner pidió ayer “un baño de humildad” a sus “propios compañeros de fuerza política”, lo que se leyó como un mensaje cifrado ante la proliferación de candidatos oficialistas tanto en Nación como en la provincia de Buenos Aires.

“Les pido a mis propios compañeros un baño de humildad y una mirada más atenta. Es bueno y legítimo querer ser presidente o gobernador y uno puede llegar a creer que es el más capacitado para esa función. Pero, por favor, que nunca olviden que el resto de la sociedad también tiene que creer que uno es el más capacitado para esa función", afirmó ayer Cristina desde el Chaco.
¿Cuál será la reacción al interior del Partido Justicialista después del pedido de la Presidenta? Una mirada al mapa de los candidatos en Nación y Provincia permite prever que habrá algunas bajas antes de las PASO del 14 de agosto.

La pelea nacional

Hasta ahora, son cinco los dirigentes que quieren competir por la candidatura presidencial del Frente para la Victoria. Los que se ubican primeros en los sondeos son el gobernador bonaerense Daniel Scioli y el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo. Más atrás están el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri y el ministro de Defensa, Agustín Rossi. Aun más lejos en las encuestas se encuentra el ex canciller y actual legislador Jorge Taiana, del Movimiento Evita. Tres precandidatos ya se dieron de baja: Julián Domínguez, Aníbal Fernández y Jorge Capitanich, centro de los elogios de Cristina en su discurso de ayer.

Todos quieren el sillón del gobernador

Al menos once dirigentes siguen anotados en la carrera por la gobernación bonaerense dentro del kirchnerismo. El último en llegar fue el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien en su acto de lanzamiento ya cosechó el apoyo de un grupo importante de intendentes, del vicegobernador Gabriel Mariotto –quien bajó su candidatura- y hasta del mismísimo Diego Armando Maradona.

Hay dos fórmulas que vienen recorriendo el distrito desde algunos meses. Si bien no oficializaron el orden en que se presentarán, la primera está compuesta por el titular de la Anses, Diego Bossio, y el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni. Se los ha visto juntos en distintos lugares de la provincia y ha sido ubicada como la lista más cercana al gobernador Scioli. La otra fórmula, más cercana a Randazzo, está conformada por el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, y el intendente de Berazategui, Patricio Mussi.

Impulsado por el Movimiento Evita, sigue en la pelea el Chino Navarro, presidente del bloque de diputados provinciales del Frente para la Victoria. Esta semana declinó la invitación al acto de lanzamiento de Aníbal, aunque con un mensaje ambiguo: “Aprovecho a enviarle un abrazo al compañero @FernandezAnibal, que con su precandidatura fortalece al FPV bonaerense”, tuitió. Anoche fue más cauto y, en una entrevista, dijo: "Yo hago política, no pido permiso. Pero soy sensato”.

Dos intendentes, Fernando Espinoza de La Matanza, y Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora, siguen anotados en la lista pero ya recibieron el pedido de mantenerse en sus puestos y aportar votos al FpV como jefes comunales de sus distritos.

Más lejos en las encuestas, se ubica el precandidato Carlos Castagnetto, viceministro de Desarrollo Social del ministerio que conduce Alicia Kirchner. En la misma situación está Cristina Álvarez Rodríguez, la sobrina nieta de Evita que es ministra de Scioli.

En un lugar diferente se encuentra el titular del Afsca, Martín Sabbatella. Si bien no pertenece al Partido Justicialista, su espacio político, Nuevo Encuentro, es parte de Unidos y Organizados y del Frente para la Victoria. Por eso dentro del kirchnerismo se especula con la posibilidad de que presente su precandidatura a gobernador para que pueda cosechar los votos progresistas que apoyan al gobierno. La decisión final es de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.