En los últimos dos años, las empresas que están trabajando en las Islas Malvinas tomaron datos sísmicos 3D de alta calidad y estudios de suelos de más de 15 mil kilómetros cuadrados. Fueron utilizados para optimizar y seleccionar los objetivos del programa de exploración en aguas cercanas al archipiélago austral argentino, que comenzó en marzo pasado. Se trata de una tarea para la cual invirtieron 70 millones de dólares. Esa friolera, sumada a los costos de la explotación de seis pozos que proyectó una de las empresas que actúa en la zona, alcanza una inversión aproximada de 400 millones de dólares.

Las cifras fueron aportadas por especialistas en la materia y las propias firmas intervinientes en el proceso. Mientras el costo de la plataforma marina donde se está operando ronda los 300 mil dólares diarios, la compañía Rockhopper Exploration plc reveló en un comunicado –que emitió el mismo día en que el gobierno de Cristina Fernández realizó la denuncia penal contra esa y otras corporaciones– que cada uno de los cinco pozos de la Cuenca Norte de Malvinas les costará unos 50 millones de dólares.

Se trata de excavaciones de 400 metros de profundidad de la línea de agua (el agua que hay que sortear para acceder al suelo). En esa zona, la propia Rockhopper Exploration plc informó el hallazgo de petróleo, el pasado 28 de mayo. Se trata de una zona de fácil acceso si se compara con la Cuenca Sur, donde la profundidad de la línea de agua adquiere 1700 metros. 

Los ingleses destinan 100 millones de dólares anuales al apoyo de los isleños.

El especialista Daniel Alberto Kokogian (presidente del New Milestone) difundió un trabajo en octubre de 2010 en la revista Petrotecnia, una publicación del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas, en la que estimó el potencial de generación de la Cuenca Norte: "De existir, es similar al de la Cuenca Cuyana, que contiene reservas comprobadas superiores a los 1000 millones de barriles." Kokogian sugiere en aquel artículo titulado "Perspectivas exploratorias de la plataforma continental argentina" tomar las "cifras simplemente como un posible marco referencial".

Lo cierto es que para custodiar semejante negocio –y ubicación geopolítica– los británicos impusieron una imponente base militar en las islas.

Según reveló John Prescott, viceprimer ministro británico entre 1997 y 2007, los ingleses destinan 100 millones de dólares anuales al apoyo de los isleños. Así lo hizo público el 14 de febrero pasado, en el periódico británico Daily Mirror.

Acaso la dimensión de la usurpación explica la fuerza y el dinero desplegados: se trata de 1,7 millones de kilómetros cuadrados arrebatados. Es la zona colonial más amplia del mundo.