El spot de Malvinas generó una polémica en el mundillo de las agencias de publicidad. Martin Sorrell, directivo de la empresa Young & Rubicam, encargada de producir el aviso donde se ve al atleta argentino entrenando en las Islas, dijo que se encuentra “avergonzado” y que los 90 segundos del film “son inaceptables”. 

Tras recibir fuertes críticas desde distintos sectores de Inglaterra, la agencia de publicidad decidió rechazar el spot. "Nos llamó la atención que nuestra agencia en Argentina haya creadoun aviso para el gobierno argentino que ofendió profundamente a mucha gente en Reino Unido y en todo el mundo", se encargó de detallar Y&R a través de un comunicado, y sentenció que el spot "es contrario a todo lo que queremos representar como agencia de publicidad".

"El spot es ofensivo con el espíritu olímpico. Más allá de lo que los creadores intentaron resaltar, lo que provocaron es contrario a todo lo que la compañía defiende", intentó corregir Martin Sorell mediante el comunicado. 

El directivo informó además que la empresa pidió disculpas formalmente “por cualquier ofensa o dolor causado”, y remarcó que la publicidad es inaceptable, y que la agencia "se disculpó formalmente por cualquier ofensa o daño causado. Estamos horrorizados y avergonzados por ello".