El primer e inmediato efecto que tuvo la impresionante movilización contra los femicidios del miércoles pasado fue que buena parte de las víctimas perdieron el miedo y salieron a pedir ayuda o a denunciar su situación. Las dos líneas que reciben denuncias y pedidos de asesoramiento (el 137 en la Ciudad de Buenos Aires y el 144 a nivel nacional) tuvieron que incrementar los puestos de atención. Y el grupo organizador de la marcha #NiUnaMenos recibió cientos de denuncias y pedidos de ayuda en su página de Facebook, que fueron derivadas a esas líneas oficiales de ayuda, publica Tiempo Argentino.

"De mil quinientos llamados que tenemos habitualmente, la cantidad de consultas al 144 pasó en un solo día a 13.700. Nos explotó la línea, y tuvimos que abrir quince puestos nuevos", le dijo a Tiempo la presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres, Mariana Gras. La titular del organismo que depende de Presidencia de la Nación evaluó que esa explosión de llamadas tuvo que ver con dos cuestiones: "En primer lugar, un efecto de publicidad, porque con la marcha se dio a conocer mucho más la línea, y en segundo término, la movilización le dio fuerza y valor a las mujeres, el mensaje que recibieron es que se puede salir del infierno y ahora el desafío es que esa demanda sea satisfecha de manera prolija". 

"Nos explotó la línea, y tuvimos que abrir quince puestos nuevos".

En términos similares, María Jimena Navas, coordinadora del Equipo de Atención a las Víctimas de Violencia Familiar del Ministerio de Justicia, responsable de la línea 137, explicó a este diario que en apenas 24 horas se duplicó la cantidad de consultas: "La explicación más evidente de este incremento de las llamadas es que las mujeres vieron que hay una sociedad que las acompaña; es una forma contundente de romper el cerco y el aislamiento. Esta movilización tan masiva pudo empezar a ayudar a que no se sientan tan solas".

La concentración en la Plaza de los dos Congresos se había empezado a gestar unas semanas atrás, cuando el asesinato de Chiara Páez, en Rufino (Santa Fe), volvió a poner sobre la mesa el angustioso crecimiento de los asesinatos de mujeres por parte de sus parejas. Un grupo de periodistas, escritoras y artistas nucleadas en torno a la consigna #NiUnaMenos organizó la movilización basándose en la potencia comunicacional de las redes sociales. Y precisamente, la página de Facebook de la convocatoria también funcionó ayer como un canal de consulta y pedido de ayuda de mujeres que entendieron que su situación no era única y que hay cosas que pueden hacer.

"Tratamos de contener, de acompañar antes de derivarlas a las líneas oficiales –explicó Florencia Abbatte, integrante de #NiUnaMenos–, porque entendemos que se sienten muy desamparadas, pero el mensaje es que no están solas, que todos nos estamos movilizando para romper esta constante de los violentos que es tender a aislar a las mujeres". Abbatte contó que, durante el acto, cuando se habló de la necesidad de que la justicia modernice sus procesos, "muchas mujeres gritaban que no les tomaban la denuncia, es decir, en la Plaza había muchas personas que sabían de qué se trataba porque pasaron directa o indirectamente por una situación de violencia".

Más allá del impacto que pueda tener la movilización en la efectiva implementación de la Ley 26.485 (uno de los principales reclamos), es evidente que se desató un proceso cultural de fuerte reprobación social hacia la violencia machista.

Virginia Giannoni –otra de las integrantes del grupo que convocó a la marcha y que, al igual que Abbatte, opina a título personal– aseguró que el grupo ("o las que quieran") seguirá trabajando porque la lucha recién acaba de empezar: "La convocatoria fue un esfuerzo muy grande y estamos muy satisfechas con lo que se generó, pero el hecho de que haya tenido tanta repercusión supone que había un sentimiento latente, que era algo necesario y que, en todo caso, esta movilización se suma a la lucha que desde mucho tiempo atrás vienen llevando adelante las organizaciones de mujeres, con consignas tan claras como el aborto legal, que son fundamentales cuando hablamos de autonomía de las mujeres".

Línea 144

La línea telefónica gratuita 144 está destinada a brindar información, orientación, asesoramiento y contención para las mujeres en situación de violencia de todo el país, los 365 días del año, las 24 horas. Depende del Consejo Nacional de las Mujeres.

Línea 137

La línea gratuita 137 funciona para las ciudades de Buenos Aires, Posadas y El Dorado (Misiones) y Resistencia (Chaco), depende del Programa "Las Víctimas contra las Violencias", del Ministerio de Justicia, y posee un equipo que va al domicilio de la víctima cuando se lo solicita.

La Corte

La Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia de la Nación facilita el acceso a la justicia, ofrece información sobre violencia doméstica en la Ciudad de Buenos Aires y elabora en dos horas un informe de riesgo. La consulta es personal en Lavalle 1250, CABA.