Las derivaciones del caso de las cuentas de argentinos sin declarar en el HSBC Ginebra no dejan de sorprender. Es que dentro de la estructura interna del banco británico denunciada por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) por asociación ilícita, figuran personas que están directamente vinculadas a delitos de carácter económico previos a las acusaciones que hoy enfrentan en la justicia. A finales del año pasado, el titular del fisco, Ricardo Echegaray, presentó una denuncia ante el Juzgado Penal Tributario 3 contra el HSBC por evasión fiscal y asociación fiscal ilícita por cuentas de argentinos sin declarar en la sede de Suiza. En ese texto, refirió a “una plataforma ilegal montada por el HSBC y sus directivos” para ayudar a los clientes a sacar dinero del país sin tributar ante autoridades fiscales nacionales. Entre los apuntados como armadores de esas estructuras figuran Gabriel Diego Martino, titular del HSBC Argentina; y su segundo, Simón Cristian Martín. Además, se puso el ojo sobre el vicepresidente Miguel Ángel Estévez y Moira Inés Frehner, ambos apoderados legales del HSBC Suisse y el HSBC Bank USA National Association. El caso de Frehner es particularmente llamativo, y es una prueba de cómo el sistema financiero en la Argentina está íntimamente conectado, y funciona como una maquinaria perfecta a la hora de moverse en las sombras. A la vez, pone blanco sobre negro en el rol de los letrados dentro de la plataforma de evasión, según informó Tiempo Argentino.

Moira Inés Frehner es abogada desde el año 1992, y se especializa en Derecho Bancario y Empresarial en el Estudio de Abogados Basílico, Santurio y Andrada (BS&A). Desde allí, a finales del año 2007 -y luego de remplazar a Daniel Shayo, gerente de Banca Privada del HSBC Argentina- empezó a desempeñarse como apoderada legal del HSBC Suisse y Estados Unidos. Si este fuera el único dato de su vínculo, sería una simple anécdota: casi todos los bancos de inversión en Argentina utilizan apoderados legales de diferentes estudios de abogados. Pero hay más. En el estudio BS&A, figuran como clientes el HSBC Bank USA (Private Banking Representation), y el HSBC Republic Bank Suisse SA, las dos entidades bajo la tutela de Frehner. Ambas filiales están denunciadas por haber sido utilizadas para triangular dinero de las 4040 cuentas ilegales de argentinos en Suiza y funcionaban en Argentina con tres CUITS diferentes.

Ese buffete de abogados también representa a firmas off shore que operan en paraísos fiscales, como es el caso de Overseas Private Investment Corp. En su currículum, Frehner acumula cargos relevantes, como su paso por la firma Indumotor Argentina, que importa autos de la marca Subaru. Un dato: esa empresa de vehículos también es cliente del estudio BS&A. Fue gerenta de Vinisa Fueguina SRL, una empresa de botellas plásticas radicada en Ushuaia. Y representó además a la empresa Amcor Holdings Australia PTY LTD, una extraña firma sin actividad que, a pesar de tener el nombre Australia en su denominación, tiene sede en Cali, Colombia.

Sin embargo, en el contexto de las investigaciones actuales, el detalle más relevante que surge de la labor de Frehner es que se desempeñó en el quebrado Banco Vélox, investigado en la Argentina por una mega estafa a ahorristas a nivel local, Paraguay y Uruguay. El banco de la familia uruguaya Peirano Basso, casualmente también es parte de las 4040 cuentas ilegales de argentinos en el HSBC Ginebra. Esa entidad está dentro del listado que aportó el ex jefe de Informática del HSBC, el europeo Hervé Falciani. En resumen, Frehner opera desde adentro del HSBC, banco en el que hay cuentas ilegales del Banco Vélox, entidad de la que ella misma fue directora. Comandado por Juan Peirano Basso y en pleno corralito, el Vélox simuló una quiebra y estafó a miles de ahorristas en una operación en la que trasladó los depósitos locales, y de pasivos de Uruguay y Paraguay, al Trade and Commerce Bank, de las Islas Caymán. La suma global que se perdió y aún sigue sin conocerse su localización asciende a U$S 800 millones, entre el dinero de los ahorristas de los tres países.

En este contexto, la conducta de Frehner en el Vélox -que ingresó al banco años después de la estafa- no fue de lo mejor. Por medio de la Resolución 317 del año 2010, la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias la multó -junto a otros directivos del banco- por infracciones a las normas legales y reglamentarias de orden financiero. Recibió una sanción cercana a los $ 500 mil y quedó inhabilitada por dos años para “desempeñarse como promotores, fundadores, directores administradores, miembros de los consejos de vigilancia, síndicos y liquidadores, gerentes, auditores, socios o accionistas” de entidades financieras.

Las vinculaciones de Frehner con el banco y otras empresas quedan además plasmadas en otro crédito otorgado en el 2013: ese año, el HSBC y otros bancos se unieron para darle un préstamo de $ 200 millones a la empresa Molinos Cañuelas. Allí Frehner jugó un doble rol: el de apoderada del HSBC y también de la alimenticia Molinos Cañuelas.

Tiempo consultó en repetidas oportunidades al estudio de abogados BS&A para darle derecho a réplica a la doctora Frehner: hubo cuatro comunicaciones telefónicas entre los días lunes y martes últimos entre las 16 y las 18 horas. La recepcionista de la firma dijo que Frehner estaba reunida o en encuentros fuera de la oficina.

El caso de Miguel Estévez

Cuando asistió al Congreso a exponer sobre el tema evasión con cuentas argentinas en Suiza, el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, explicó que el HSBC Argentina, el de Suiza y el de los Estados Unidos “operan los tres en la calle Florida 529, con apoderados vinculados entre ellos, y sus directivos han intervenido de manera muy activa con el único fin y propósito de ayudar a los contribuyentes argentinos a evadir sus obligaciones impositivas”. La referencia a los apoderados que aparecieron en la denuncia de asociación ilícita, no sólo incluye a Frehner sino también a Miguel Ángel Estévez, que junto a la abogada son los dos apoderados de las sociedades antes mencionadas. Su rostro se hizo conocido cuando acompañó al CEO Gabriel Martino a exponer ante la Bicameral, pero su carrera en el banco es de larga data. Fue gerente de Asuntos Legales del Banco, y miembro del directorio. En los últimos años fue una especie de operador del banco en la justicia, y quien llevó adelante las presentaciones judiciales ante la Unidad de Información Financiera (UIF), en todo lo referente a presentar recursos para parar multas y sanciones.

Estévez, según describen los propios prospectos del HSBC, entró al Grupo en el año 1969 y dirigió la división Créditos y Legales desde 1978. Desde entonces a esta parte, fue director titular del HSBC Argentina, Nueva York y uno de los hombres fuertes de la extinta AFJP Máxima.

El rol de los apoderados es vital en la estructura de protección de titularidad de activos y gestión de operaciones, por esta razón en la justicia argentina las acusaciones sobre ellos tienen el mismo peso que las que recaen sobre los directivos del HSBC. Estévez también fue multado, al igual que Frehner, pero por incumplimiento de normas sobre prevención del lavado de activos. La sanción data de marzo de este año, cuando la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias del Banco Central (SEFyC) multó al HSBC Bank Argentina SA y a sus directivos por la omisión. El monto ascendió a $ 87,5 millones, 42 millones para la entidad y el resto para sus directores: en ese detalle Gabriel Diego Martino debió afrontar $ 7,5 millones en penalidades y el vicepresidente de la entidad, Miguel Ángel Estevez, ($ 8,4 millones).

El rol de los especialistas en Derecho en los casos de evasión.