A pesar de ser uno de los empresarios más jóvenes y exitosos desde finales de la década del 80, Mauricio Macri entró en la escena pública y se hizo conocido cuando fue secuestrado y detenido en cautiverio durante 12 días en 1991. Tras su liberación, previo pago por parte de su familia de seis millones de dólares, volvió a su ritmo habitual.

Después de ese nefasto episodio, Macri, poco a poco, fue comenzando a controlar una gran porción del imperio económico que había construido su padre en buena parte gracias a la administración nacional de Carlos Menem.

Alumno del Colegio Cardenal Newman y egresado de la Universidad Católica Argentina, su carrera empresaria nunca estuvo falta de contactos. Macri, durante sus inicios, estuvo en Sideco Americana S. A., especializada en obras civiles, Mirgor S.A. y el banco Citibank de Buenos Aires. Hasta que finalmente entró al mundo de Socma del Grupo Macri.

Sin embargo, no fue hasta 1995 que su figura explotó a nivel mediático gracias a su victoria en las lecciones para presidir el Club Atlético Boca Juniors. Sus logros en el club, primero económicos y luego deportivos, hicieron que Macri, lentamente, comenzara a inmiscuirse en la política de la ciudad de Buenos Aires.

Su paso por Boca empezó con la remodelación de La Bombonera y con muchas dificultades a nivel deportivo. Recién en 1998 llegó el primer campeonato y ahí comenzó una larga era dorada para el club que magnificó significativamente el alcance de su presidente.

Envalentonado con sus resultados en el club xeneixe, a comienzos de 2003 Macri fundó el partido Compromiso para el Cambio y se presentó a elecciones como candidato a jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires junto a Horacio Rodríguez Larreta. En ese momento alcanzó a medirse mano a mano en segunda vuelta con el entonces jefe de gobierno Aníbal Ibarra y perdió.

Sus tareas en el club continuaron siendo su punto fuerte y su popularidad iba de la mano de los títulos que jugadores históricos como Juan Román Riquelme, Martín Palermo y Guillermo Barros Schelotto conseguían año a año. A la vez, en las elecciones de 2005, consiguió una banca en la Cámara de Diputados de la Nación.

Sus tareas en el club continuaron siendo su punto fuerte

Macri fue por aquellos años uno de los principales impulsores del juicio político a Aníbal Ibarra tras el desastre de República de Cromañón ocurrido en 2004. Su intención era adelantar elecciones, pero finalmente triunfó la postura de que el vice de Ibarra, Jorge Telerman, terminara el mandato.

Hacia 2007 la figura del empresario exitoso tanto en el mundo de los negocios como en el del deporte estaba absolutamente instalada y Macri consiguió ganar, tras una segunda vuelta con el candidato del Frente para la Victoria Daniel Filmus, la jefatura de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

En 2007 Macri consiguió ganar la jefatura de Gobierno

Sin embargo, las aspiraciones del empresario eran mucho más fuertes. Ya sobre el 2010 comenzó a erigir su próximo destino: la Casa Rosada. Pero al poco tiempo se dio cuenta que Balcarce 50 no estaba tan cerca como pensaba y decidió bajar su candidatura presidencial y quedarse un período más en la Ciudad.

La noticia no cayó bien hacia adentro del Pro, donde dirigentes en ascenso como Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta comenzaban a pedir aire. Finalmente, ya con pocas opciones por el mismo derrotero que generó, Macri decidió lanzarse con todo en 2014 en su carrera por el sillón de Rivadavia.