En nuestra columna del suplemento de Economía de Tiempo venimos describiendo a la "gente" del equipo de economía de Mauricio Macri. Los más destacados son: Miguel Kiguel, Pablo Guidotti, Carlos Melconian, Daniel Marx, Federico Sturzenegger, Miguel Ángel Broda y Pablo Rojo. Sin excepción, se trata de efectivos e históricos punteros de mercado, ex asesores del FMI, máximos responsables junto a Domingo Cavallo de la estafa del endeudamiento, de sus desastrosas renegociaciones (para el interés popular) así como autores y promotores de los brutales programas de ajuste padecidos por el pueblo argentino durante los ‘80, ‘90, 2000 y 2001. En sintonía fina con el candidato presidencial del PRO y su candidata a vice, los referidos personajes sobresalen hoy por su cerrada defensa de los fondos buitre. Para tomar verdadera conciencia de un "Macri presidente", nada más oportuno pues que recordar aquello que el terrorismo financiero occidental y por boca de uno de sus máximos exponentes –a la sazón maestro de los señores citados– proponía implementar en la Argentina a partir de 2002. Era el toque de gracia que faltaba para dejar al país eternamente postrado; lo mismo que hoy por hoy intentan ejecutar en Grecia.

"El país deberá renunciar temporalmente a su soberanía"

El 27 de febrero de 2002, dos economistas de la MIT publicaban un breve informe titulado "Argentina: por un plan de rescate que funcione". El documento, levantado y replicado hasta el hartazgo por el conservadurismo mediático occidental, fue actualizado por sus mismos autores y publicado días después en el Financial Times. Su título "No puede confiarse en la Argentina", de Rudiger Dornbusch y Ricardo Caballero; académicos estadounidense y chileno de la MIT, respectivamente (el segundo además profesor del CEMA, entre otros títulos nobiliarios). ¿Qué proponía el manuscrito? Textualmente: "Es hora de tomar medidas radicales. Todo programa de reconstrucción plausible debe elaborarse en torno a tres puntos: 1) El reconocimiento de que se trata de un esfuerzo de una década [la supuesta decisión política de los gobiernos de turno de recurrir a la ayuda externa] y no de unos pocos años. La economía productiva de la Argentina, su crédito y sus instituciones, han sido destruidos. Deberá reconstruirse tanto su capital físico como moral, y eso toma mucho tiempo; 2) Dado que la organización política de la Argentina ha recibido una enorme sobrecarga, el país deberá renunciar temporalmente a su soberanía en todo lo atinente a las cuestiones financieras. El área clave es la solidez financiera; se debe crear una cabeza de playa de estabilidad, incluso antes de empezar a pensar en sanear las finanzas públicas, el ahorro y la inversión; y 3) El resto del mundo debe proporcionar apoyo financiero a la Argentina. Pero esto sólo debe hacerse si la Argentina acepta la reforma radical así como el control y la supervisión en manos extranjeras con relación a los gastos, la impresión monetaria y la administración fiscal. Todo préstamo externo estará destinado a cerrar la brecha entre las necesidades fiscales inmediatas y el día, dentro de un año o dos, en que la reforma radical haya creado finanzas sostenibles".

"Una dictadura no es probable ni deseable"

En realidad, los autores condicionaban un nuevo préstamo del FMI a la concreción de los tres puntos anteriores, es decir, la célebre y archiconocida "estabilidad de las finanzas". Advertían al respecto que "más dinero del FMI sin un cambio profundamente intrusivo en las reglas de juego no evitará la autodestrucción". Ahora bien, para aplicar el programa de ajuste y reformas estructurales que López Murphy no había podido, como efímero ministro de Economía -a un pueblo por cierto prácticamente extinguido, tal y como hoy se intenta hacer con Grecia-, el terrorismo financiero occidental nos explicaba en ese documento que no había otra salida que no fuera la de un "gobierno extranjero". Leer para creer: "Los argentinos deben reconocer humildemente que sin intrusión y un enorme apoyo externo, no pueden salir de este embrollo. ¿Qué tipo de apoyo externo? Va mucho más allá de la financiación. En el corazón de los problemas de Argentina existe una crisis de confianza como sociedad y de confianza en el futuro económico. No hay un grupo que esté dispuesto a conceder la facultad de resolver los reclamos y de arreglar el país a ningún otro grupo local. Alguien tiene que gobernar el país con un control férreo; una dictadura no es probable ni deseable (¡sic!). Pero puesto que todo el mundo piensa, a menudo correctamente, que todos los demás son egoístas y corruptos, no es posible alcanzar ningún pacto. Ningún grupo local dejará que otro grupo local tome las riendas. Sin un pacto social, la canibalización del capital social y económico continuara día tras día. Los resultados que se avizoran son cada vez más horripilantes". ¿Reconoce el lector estos argumentos?

"Los nuevos pesos no se deben imprimir en suelo argentino"

¿En qué consistía el "enorme apoyo externo" para poner fin a la "canibalización" de la Argentina? Dornbusch y Caballero nos dan una pista: "Ahora Argentina debe renunciar a gran parte de su soberanía monetaria, fiscal, regulatoria y de gestión de activos durante un período prolongado, digamos, cinco años... Los nuevos pesos no se deben imprimir en suelo argentino". Acto seguido: "Se requerirá de otro agente externo para comprobar el desempeño fiscal y para firmar los cheques de la Nación a las provincias. Gran parte del problema fiscal tiene que ver con el diseño del federalismo fiscal y la aplicación del reparto de responsabilidades y recursos...". Por otro lado, afirmaban, la "evasión fiscal y la corrupción, (y la aceptación de este estado de cosas por parte del gobierno) tienen que erradicarse de la manera más exhaustiva... Asimismo, dado que la aplicación de impuestos se beneficia de una estructura tributaria simple, no hay lugar para códigos tributarios engorrosos. Debe simplificarse hasta su mínima expresión: simple, simple, simple". ¿Viene a la mente la eliminación del impuesto a las ganancias así como de toda la maldita y autoritaria carga impositiva K que nos ahoga como sociedad libre y civilizada?

"Campaña masiva de privatización"

Los autores rematan así: "La economía Argentina ha languidecido; ahora necesita un impulso inmediato de la productividad, a la espera de reanudar la inversión descuidada durante tanto tiempo, y erradicar la corrupción como forma de vida... debe producirse una campaña masiva de privatización de puertos, aduanas y otros obstáculos clave para la productividad. La desregulación de los sectores de ventas al por mayor y de distribución, es fundamental". Dicen que en realidad es la médula del discurso mercadista expresado por boca de Macri y que escuchamos todos los días: "con el compromiso de realizar un plan claro y radical, Argentina pronto ofrecería una nueva imagen, fresca y alentadora. Un escenario terriblemente oscuro de ejecución a corto plazo de pronto tendría una probabilidad razonable de alcanzar un final exitoso. Mientras se conforma la junta monetaria extranjera, es necesario moverse rápidamente (ayer) hacia un nuevo plan de convertibilidad temporal, digamos dos pesos por dólar ya que es el número más simple que sigue al uno a uno. Liberar el "corralito" y dejar que el FMI y otras instituciones financieras internacionales decidan a qué bancos apoyar y cómo... después de todo es su dinero. El capital extranjero cambia rápido de opinión; puede haber esperanzas otra vez. Pero para llegar allí, no se puede evitar una reforma radical e intrusiva". Rudi Dornbusch en el corazón del PRO (y un sentido homenaje). El documento aquí analizado figura traducido completo en el portal del Observatorio OETEC (www.oetec.org). Sus semejanzas con las propuestas de "gobierno" del procesado intendente porteño, así como con las recetas del terrorismo financiero para el patio trasero de Europa resultan a todas luces notables. Macri a la Rosada es la garantía del terrorismo financiero al poder y su revancha griega. La administración macrista será un "gobierno extranjero", como el propuesto en 2002. El lenguaje es el mismo, los argumentos, las reformas y los funcionarios también los mismos; y no sólo eso sino los más experimentados. Sturzenegger, Marx, Kiguel, Guidotti, Broda, Melconian, etc., , todos vinculados directa o indirectamente a Dornbusch, su gran maestro, a quien además dedicaron un sentido homenaje cuando falleció, en julio de 2002: 20 días después del deceso, y aprovechando la célebre cumbre de la Universidad Di Tella de todos los agostos denominada "Summer Camp", sus discípulos del Plata lo despidieron con honores. Hablaron entre otros: Guidotti, Kiguel y Sturzenegger. Broda aparentemente no estuvo, aunque honró en vida a Dornbusch cuando agradeció la propuesta de febrero de 2002 vía Internet, en los comentarios del artículo del Financial Times. En muy pocas palabras: Macri a la Rosada; el terrorismo financiero al poder.