El titular de la flamante Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Oscar Parrilli, aseguró hoy que “de ninguna manera va a ser tarea” del organismo “ir a las calles o a los lugares donde se compran y venden dólares a ver quién compra o quién vende”, y sostuvo que eso “nunca estuvo ni en los objetivos ni en la mente” del Gobierno al promover esta reforma.

“No vamos a andar buscando argentinos a ver si compran o no compran dólares, o si ponen un plazo fijo o no”, aseveró Parrilli, quien ayer puso en marcha la nueva AFI, que excluyó de su órbita el sistema de escuchas judiciales y lo derivó a la Procuración General de la Nación.

El funcionario salió al cruce de información publicada hoy en los diarios Clarín y La Nación, que indicó que el gobierno había “habilitado el espionaje para evitar 'golpes de mercado'”.

“De ninguna manera va a ser nuestra tarea. Está absolutamente prohibido, no lo pensamos hacer, no es nuestro objetivo y nunca estuvo en nuestra mente”, respondió, categórico, el titular de la AFI, quien consignó que “el artículo 3 inciso 1 (de la Ley de Inteligencia) prohíbe expresamente” que el organismo realice “tareas de investigación criminal” o cumpla “funciones judiciales”.
De hecho, Parrilli afirmó que los agentes de inteligencia “no irán a las calles o a los lugares donde se compran y venden dólares a ver quién compra o quién vende”, y sostuvo que ésa “no será de ninguna manera la tarea”.

“Hay mala intención de presentar esto de una forma absolutamente tergiversada para generar desconfianza”, aseveró el funcionario, quien volvió a destacar “la valentía y la decisión política” de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al promover la reforma integral de la Inteligencia.

En declaraciones radio La Red, Parrilli sostuvo que se trataba de “una deuda que tenía la democracia argentina con el pueblo y los ciudadanos, tendiente a democratizar y transparentar todo lo que hacían los organismos de Inteligencia”, y reafirmó que, “hasta ahora, nadie le había puesto el cascabel al gato”.

El titular de la AFI sostuvo que, con el nuevo sistema, se va a “terminar eso de la Inteligencia delivery” en la Argentina porque, ahora, “la Inteligencia es por tema”. En este punto, detalló como temas “el terrorismo internacional, la trata de personas, el narcotráfico, la ciberseguridad y las especulaciones financieras internacionales”.

Parrilli consideró “un avance trascendental” en términos de “transparencia” el traspaso del sistema de escuchas a la órbita de la Procuración General de la Nación, “un organismo del Poder Judicial, fuera del Poder Ejecutivo”.

Subrayó que, tanto las escuchas telefónicas como las interceptaciones de teléfonos y de emails, que estaban a cargo de la SIDE, ahora estarán bajo el ámbito de la Procuración. Más allá de ese aspecto, Parrilli remarcó que “siempre se requiere de una autorización legal” para poder realizar los procedimientos e indicó que lo mismo sucederá con las tareas que, en ese sentido, se realicen en el ámbito de la AFI.

La Ley de Inteligencia prohíbe expresamente” que el organismo realice “tareas de investigación criminal” o cumpla “funciones judiciales”.

“Siempre requieren de una autorización legal, incluidas las que hacemos nosotros”, aseguró Parrilli en la entrevista que concedió esta mañana a la radio La Red.

Allí, también puso el acento en la capacitación y el entrenamiento que se dará a todo el personal que se desempeñe en la AFI y planteó que “no puede ser que trabajar en Inteligencia sea un desprestigio”.

“Vamos a profesionalizar toda la tarea de Inteligencia en la Argentina. Estamos ante un nuevo paradigma y un nuevo modelo”, destacó el funcionario, quien aseguró que “a muchos les molesta esto porque quieren otra Inteligencia, seguramente vinculada con esta suerte de contubernio y promiscuidad que existía”.

Parrilli sostuvo que su cargo tiene rango de ministro y que, como tal, finalizará su tarea una vez que termine el mandato de Cristina Fernández de Kirchner: “Yo me voy el 10 de diciembre o antes, si la Presidenta lo determina”, puntualizó.