Cuarta y última parte del análisis a los economistas de Macri. En la primera parte nos abocamos a Miguel Kiguel, Pablo Guidotti y Carlos Melconian; en la segunda, a Daniel Marx; en la tercera a Federico Sturzenegger; ahora sigue Miguel Ángel Broda (Pablo Rojo nos disculpe pero quedará pendiente).

Introducción a Miguel Ángel

El 27 de febrero de 2002, Rudiger Dornbusch y Ricardo Caballero, economistas de la MIT, publicaban un panfleto titulado "Argentina: por un plan de rescate que funcione". Allí proponían: "Argentina debe renunciar a gran parte de su soberanía monetaria, fiscal, regulatoria y de gestión de activos durante un período prolongado, digamos, cinco años." El 8 de marzo, el informe aparecía publicado en el Financial Times (FT), más reducido, bajo el título "No puede confiarse en la Argentina". El economista argentino Eduardo Levy Yeyati en su libro La Resurrección (Eudeba - 2013) cuenta que "en un intercambio con sus lectores del FT, Dornbusch y Caballero mencionaban que habían recibido felicitaciones de 'muchos argentinos talentosos', entre ellos Miguel Ángel Broda". Cabe aclarar que Levy Yeyati no es miembro de La Cámpora, sino profesor de la Universidad Di Tella, asesor del FMI entre 1995 y 1998, y compilador, junto a Federico Sturzenegger, del libro Dollarization (editorial de la MIT - 2002).

Un "Miguel Ángel" de los mercados y especuladores

A diferencia de sus colegas en el PRO, los señores Marx, Kiguel, Guidotti, Melconian y Sturzenegger , Miguel Ángel no pasó por la función pública ni tuvo actuación directa en las grandes estafas contra el pueblo argentino entre 1976 y 2002. ¿Quién es entonces Broda o cuáles son sus méritos para ser hoy uno de los preferidos del mercado, la UIA y la SRA a la hora de desinfectarse de populismo K? Lic. en Economía en la Universidad Católica Argentina, magister y doctorado en Economía por la Universidad de Chicago (1968/72), Broda ha sido el fundador de la primera Calificadora de Riesgo en nuestro país, a mediados de los años noventa. Eso le permitió posicionarse fuertemente en el sector como gurú del terrorismo financiero y especulador -inestimablemente ayudado por Bernardo Neustadt, como se verá luego-, aunque sus predicciones por lo general nunca daban (ni dan) en el blanco. ¿Error en los cálculos predictivos?

Broda, Neustadt y Doña Rosa

El 18 de abril de 1996, el diario La Nación se espantaba del creciente gasto público de la populista administración Menem. La nota se titulaba: "Los impuestos que se lleva el gasto público". Allí se explicaba que "mientras el gobierno apela a los impuestos el gasto se expande. Este año crecerá más del 5% en relación con 1995. Hay coincidencia entre los economistas de que el tema no se puede esquivar más". ¡Imagínese el lector la estirpe de "los economistas" que pedían un ajuste al menemismo! Eran Miguel Ángel Broda, Roberto Alemann, Carlos Rodríguez y Ricardo López Murphy, quienes en el programa Tiempo Nuevo de Bernardo Neustadt habían coincidido en la necesidad de una nueva y masiva poda al de por sí paupérrimo "gasto público". Nuestro querido Miguel Ángel -economista favorito de Bernardo- le había advertido a Doña Rosa: "La Reforma del Estado fue un avance pero falta..." Si antes Broda participaba del programa estrella del menemismo en el poder, y sus recomendaciones marcaban agenda, hoy es invitado a banquetes y seminarios para llorar y reclamar el retorno del menemismo a la Rosada, esto es, Don Mauricio Macri. Cuando en junio de 2008 falleció Bernardo, el matutino mitrista recordó emotivamente que en el sepelio estuvieron presentes "los economistas Manuel Solanet y Miguel Ángel Broda, ... Mariano Grondona; el subdirector de La Nación, Fernán Saguier; los periodistas Carlos Pagni y Clara Mariño, el escritor Marcos Aguinis, el diputado Esteban Bullrich, Eugenio Aramburu, Vicente Massot, María Julia Alsogaray... los ex presidentes Carlos Menem y Fernando de la Rúa". Justo y merecido homenaje al Lanata de los noventa.

"Necesitamos un equipo como el de Cavallo"

Más importante que señalar sus recurrentes "errores" en todas y cada una de sus predicciones realizadas en tiempos kirchneristas, es recordar dos de sus más emblemáticas intervenciones públicas. Empecemos con la más reciente. En abril del corriente, el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp), conducido por Eduardo Eurnekian, convocó a su tradicional almuerzo a los destacadísimos militantes del mercado José Luis Espert, Carlos Melconian y Miguel Ángel Broda. Nuevamente recurrimos al diario La Nación, que nos cuenta de la tertulia en la nota "Un debate sobre cómo ajustar la economía incomodó a empresarios (sic)". Leemos entonces que "Broda, Espert y Melconian trazaron escenarios críticos y propusieron varias salidas para los desequilibrios... " Vayamos directamente a nuestro criticado del día de la fecha. Dijo Broda: "Como lo que viene para el próximo gobierno son decisiones políticamente incorrectas, tenemos que tener muy poco miedo a lo que queda del Frente para la Victoria y su camada de militantes. Señores, lo que hay que hacer es lo políticamente incorrecto." Acto seguido y envalentonado por cerrados aplausos de los comensales, develó su plan "políticamente incorrecto": "La verdadera solución pasa por el shock, pero va a haber gradualismo." Cerró su speech con está patriótica confesión: "Ya estoy más allá de todo, lo voy a decir: necesitamos un equipo como el de Cavallo, de 200 profesionales." Sacada la careta y salvando supuestas y anónimas excepciones señaladas por el cronista de la nota, todo fue algarabía y anarquía mercadista. El extravagante Espert puso la frutilla al postre afirmando que "no tendría que haber paritarias, eso es fascista. El Estado no tiene por qué meterse en eso".

"No conviene malvinizar la deuda"

Cuando Néstor Carlos Kirchner decidió comenzar a poner en práctica sus convicciones enfrentando al terrorismo financiero internacional -como hoy practica Tsipras y el pueblo griego (tener en cuenta que el presidente argentino había asumido con apenas el 22% de los votos), ese mismo terrorismo financiero, sus corporaciones mediáticas, sus brazos ejecutores con el FMI a la cabeza y sus fundamentalistas del mercado salieron con todo al ruedo. El 29 de febrero de 2004, el diario de Mitre invitaba a Broda como columnista invitado. Figúrese el lector las recomendaciones que Miguel Ángel  hacía a Kirchner en el sentido de lograr "una oferta más atractiva para los acreedores", acreedores por cierto muy enojados: "El G-7 nos exhortó a negociar la deuda y colocó el caso argentino junto con el de Irak y Afganistán". El puntero del anarco-mercadismo, hoy en las filas del PRO y aspirante a un cargo, titulaba su aporte "No conviene malvinizar la deuda". Pero la deuda se malvinizó, porque la estafa del endeudamiento, como la invasión británica de 1982, son las puntas de una misma pinza (poquito antes se habían sucedido las invasiones a Medio Oriente). Con ella y desde centurias, el colonialismo primero y el imperialismo después intentan someter a los pueblos del mundo.