Según consignó Tiempo Argentino, el ministro de Economía, Sigmar Gabriel, criticó ayer a su par de Finanzas, Wolfgang Schäuble, por proponer una salida temporal de Grecia de la zona euro, y aseguró que las tensas negociaciones con Atenas provocaron un "enorme conflicto" con la canciller Angela Merkel. De alguna manera, sugirió que las fisuras se profundizarán en la alianza gobernante en su conjunto.

"En mi opinión no fue sensible presentar su sugerencia como una sugerencia alemana", señaló refiriéndose a la propuesta que Schäuble para que Grecia abandonara la Eurozona durante cinco años para reestructurar su deuda. En una entrevista con el canal berlinés ZDF, agregó que él hubiese actuado de otra forma, "especialmente porque nosotros, los socialdemócratas, sólo estamos dispuestos a hablar de una salida de Grecia de la zona euro si ellos lo proponen."

"Merkel jugó el papel del 'policía bueno'. Ella le decía a Tsipras que encontrarían una solución y que no dejaría que 'algo malo ocurra'".

En el último tramo de las negociaciones, Schäuble y Berlín fueron la cara visible de la posición más intransigente, que se negó a abandonar el dogma de la austeridad y los ajustes masivos. Finalmente, la semana pasada, lograron doblegar al gobierno de Alexis Tsipras, que terminó aceptando un duro paquete de ajustes para los próximos tres años a cambio de una inyección de 86 mil millones de euros, que irán a capitalizar a la banca privada y a pagar la deuda externa. 

Pese a que durante las negociaciones la posición alemana pareció monolítica, tras el acuerdo afloraron las grietas. El primero en señalarlo fue el ex ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, un descarnado detractor del rol de Alemania dentro del Eurogrupo. "Tras meses de negociación, mi convicción es que el Schäuble quiere que Grecia sea empujada fuera del euro para infligir la ira de Dios a los franceses y que acepten su modelo de una eurozona disciplinada", dijo Varufakis en una columna publicada en el diario británico The Guardian.

En declaraciones posteriores señaló que Merkel jugó el papel del "policía bueno". Contó que ella le decía a Tsipras que encontrarían una solución y que no dejaría que "algo malo ocurra", mientras Schäuble lo amenazaba: "O te subes al caballo, o estás muerto", recordó Varufakis. Poco después, en un diálogo con Der Spiegel, Schäuble reconoció la tensión con su jefa.