En medio de fuertes presiones del embajador de Israel en Estados Unidos, el presidente Barack Obama envió ayer el acuerdo nuclear entre Irán y el Grupo del 5+1 al Congreso de su país, que se encuentra dominado por la oposición. En tanto que hoy el Consejo de Seguridad de la ONU ratificará el mismo texto, dos pasos necesarios para levantar las sanciones internacionales contra Teherán.

Según consignó Tiempo Argentino, tras conseguir una importante victoria diplomática, la Casa Blanca apretó el acelerador para mantener el impulso ganado con la firma del histórico acuerdo de Viena y comenzó a ejecutar la hoja de ruta que dará inicio real a la limitación del programa nuclear iraní y la eliminación de la mayoría de las sanciones contra ese país.

Por una ley que aprobó recientemente el Congreso controlado por la oposición republicana, Obama está obligado a enviar el acuerdo para ser debatido por los legisladores. Sin embargo, el mandatario ya advirtió que en caso que lo rechacen, utilizará un veto para mantener firme su compromiso con Teherán y con las otras cinco potencias -China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania- que negociaron este pacto durante más de un año el acuerdo.

El gobierno de Obama preparó la resolución que será presentada en la mañana de hoy en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Si esto sucede, Obama podrá eliminar sólo las sanciones que fueron impuestas a Irán a través de decretos presidenciales y no las que fueron aprobadas como leyes del Congreso. Estas últimas son centrales para terminar con el bloqueo financiero, comercial y militar a la potencia persa. 

En tanto, si la oposición republicana quiere boicotear por completo el acuerdo nuclear, debe anular el veto presidencial con una mayoría especial de dos tercios en cada cámara, un objetivo que requerirá del apoyo de muchos legisladores demócratas. 

Esta negociación se da en el marco de las presiones que el embajador de Israel en Estados Unidos, Ronald Dermer, viene realizando sobre los legisladores estadounidenses, a quienes busca persuadir para que se opongan a un proyecto que su país considera un grave error. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, es el principal opositor a este acuerdo que, según declaró en más de una oportunidad, allanaría el camino al país persa para contar con armas nucleares a largo plazo. 

En contraposición, el secretario de Estado norteamericano John Kerry dijo ayer que el convenio hace más seguro a Estados Unidos, Israel y el mundo. "Irán continúa siendo un adversario de Estados Unidos, pero un Irán sin un arma nuclear es muy distinto a un Irán con un arma nuclear", argumentó el jefe de la diplomacia estadounidense.

El gobierno de Obama preparó la resolución que será presentada en la mañana de hoy en el Consejo de Seguridad de la ONU, en Nueva York, para que la comunidad internacional ratifique, de manera vinculante, el texto sellado la semana pasada en la capital de Austria, lo cual se descarta que sucederá. 

El acuerdo entrará en vigencia 90 días después de la aprobación del Consejo y las siete resoluciones de la ONU que impusieron sanciones multilaterales al país persa dejarán de regir una vez que se constate que el país persa cumplió con todos los puntos del pacto.

POSTURAS

Benjamin Netanyahu es el principal opositor a este acuerdo que, según declaró, allanaría el camino a Irán para contar con armas nucleares. En contraposición, John Kerry dijo que "Irán continúa siendo un adversario de EE UU, pero un Irán sin un arma nuclear es muy distinto a un Irán con un arma nuclear".