“La gente viene en busca del bienestar y la paz interior”, cuenta Cecilia Bruza, profesora de yoga y meditación con cuencos tibetanos, una técnica antiestrés que toma cada vez más popularidad. El cuenco tibetano es un cacharro conformado por la fundición de siete metales (oro, plata, mercurio, cobre, hierro, estaño y plomo) puede golpearse con un palo llamado baqueta y/o frotarse sus bordes produciendo vibraciones.

Según consignó Tiempo Argentino, el instrumento puede producir entre a seis a siete sonidos, y es el elegido como instrumento de excelencia a la hora de impartir terapias de relajación tales como masajes sonoros o osteofonía (al apoyar el cuenco sobre el cuerpo).

“El tipo de frecuencias emitidas por los cuencos, ayudan a la liberación de endorfinas. Los sonidos y las vibraciones logran transformaciones en el cuerpo de la persona al regular la actividad cerebral, se cambia el ritmo cerebral, se pausa”, explica Juan Jalil, masajista Shih Tzu y músico, quien junto a María Horton fundó el espacio Vishuda Cuencos Tibertanos. “Los que somos urbanos solemos vibrar en Gamma, estamos hiperestimulados y estresados, lo cual hace que se acumule gran cantidad de cortisol en el cerebro imposibilitando la secreción de serotonina y, en consecuencia, se puede padecer de depresión”, cuenta.

“El uso de cuencos sonoros tibetanos suele estar vinculado con prácticas no reguladas y no profesionales, y posiblemente por ello no hayan recibido la atención de los musicoterapeutas”.

Otra técnica utilizada en las terapias basadas en sonidos y vibraciones es la practicada a través del uso de gong, (instrumento de percusión de origen oriental con forma de un gran disco metálico) que produce una potente ola de sonido que atraviesa al cuerpo con un sonido denominado “Shunia”, que significa el descanso del Yogui (persona que practica los ejercicios mentales y físicos del yoga).

Fue el médico suizo Hans Jenny un pionero en estudiar el fenómeno de las ondas y estudio de la forma visible del sonido y la vibración (cimática), la misma indica que cualquier sonido cercano al organismo humano originará un cambio físico en su interior y en sus campos electromagnéticos. “Somos 70% agua lo que permite un buen medio para transmitir las ondas vibratorias del sonido y se genera una reacción expansiva dicha resonancia de los cuencos producen un masaje vibratorio”, explica Cecilia Bruza, miembro del Espacio holístico Deva. “La vibración llega al cuerpo y las células reconocen esas vibraciones y se reacomodan por medio del sonido armónico. Se inicia un proceso de desbloqueo en el plano mental, emocional y energético”.

En su tesis “El uso de cuencos sonoros como recurso vibroacústico en Musicoterapia Receptiva” de la carrera de musicoterapia en la UBA, Jorge Zain aseguró que “el uso de cuencos sonoros tibetanos suele estar vinculado con prácticas no reguladas y no profesionales, y posiblemente por ello no hayan recibido la atención de los musicoterapeutas”. El especialista también sostuvo que se trata de una práctica que podría ser explorada por los musicoterapeutas “como efectiva y útil para tratar trastornos de stress y ansiedad, así como en el tratamiento del dolor”.

Grieta que me hiciste mal...

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri reconoció haber probado una terapia de armonización con cuencos tibetanos y gongs. En diálogo con radio Mitre aseguró: "La grieta me tomó a mí como uno de los principales victimarios (sic) de esa agresión. Un colaborador me propuso incorporar una armonizadora budista, que me hizo mucho bien." Además, contó que lo ayudó a "liberar energías" y "adentrarse" en sí mismo y conectarse "con áreas de tu cerebro que tal vez no utilizás".

Seminarios

El próximo sábado 1 de agosto se realizará un seminario de "Meditación y armonización con cuencos tibetanos" en Espacio Deva del barrio de Palermo. Duración: hora y media. Más información en <www.espaciodeva.com.ar.>

El 23 de agosto el espacio Vishuda ofrecerá un seminario intensivo de cuencos tibetanos en San Cristóbal. Orientado a quienes no tuvieron o tienen poca experiencia con los Cuencos Tibetanos Duración: 6 horas. Más información en <www.vishudacuencostibetanos.com>.