Los Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) involucran transacciones por montos que superan los $ 215 millones, sólo en los últimos cuatro años. El juez federal Daniel Rafecas recibió los 30 ROS de empresas y personas vinculadas a Hugo y Mariano Jinkis y a Alejandro Burzaco, en una denuncia que se suma a la de la AFIP radicada en el fuero penal tributario por evasión fiscal agravada, interpuesta apenas estalló el escándalo a nivel internacional. Las actuaciones sobre la ruta del dinero de las coimas que conmocionaron al mundo del fútbol comenzarán a relevarse cuando se reanude la actividad en tribunales al finalizar la feria judicial. Aún está pendiente la resolución del juez Claudio Bonadio al proceso de extradición de los empresarios, que se tramita en una causa diferente.

Según consignó Tiempo Argentino, la información fue aportada en simultáneo a la denuncia de la Procuraduría Antilavado contra Burzaco y puede apuntar a establecer la ruta local del dinero que supuestamente se habría canalizado a través de los sobornos que involucran a altos directivos de la FIFA. El encuadre de la demanda es por fraude en perjuicio de la administración pública, ya que tanto Full Play como Torneos y Competencias "lograron colocarse en una situación de privilegio especial para negociar con el Estado Nacional los derechos económicos de comercialización del marketing, publicidad y transmisión de diversos eventos futbolísticos" lo que les permitió cobrar del Estado con "ganancias exorbitantes". Pero también por lavado de dinero, lo cual estaría fundamentado en los informes provistos por la Unidad de Información Financiera (UIF) que reportó transacciones sospechosas desde finales de 2011 hasta la actualidad de personas y empresas que de alguna manera se relacionan a los sospechosos.

La suma de las transacciones bajo la lupa asciende a $ 215.110.619, sin contar los valores de automóviles, motos y el precio real de las propiedades.

Depósitos en efectivo en cuentas corrientes, transacciones sin documentación respaldatoria, compras masivas de propiedades, adquisición de automotores de lujo como dos Audi y una Mercedes Benz 4X4, además de exteriorización de capitales y cambio de divisas, son algunas de las operaciones consideradas como sospechosas que deberá analizar Rafecas, junto a una serie de medidas solicitadas por los denunciantes. Las cifras y la fundamentación de la sospecha varían de acuerdo a cada entidad reportante pero oscilan entre algunos miles de pesos, hasta alcanzar cifras que superan los $ 58 millones, descubiertos, por ejemplo, en un fideicomiso en el que se depositaba efectivo y cheques sin que se pudiera establecer su origen. Créditos "irrazonables" en una cuenta corriente por $ 45 millones son parte de las evidencias. Cerca de ocho millones de pesos fueron destinados a la compra de inmuebles por parte de empresas relacionadas a los Jinkis, en el lapso de un mismo mes. La suma de las transacciones bajo la lupa asciende a $ 215.110.619, sin contar los valores de automóviles, motos y el precio real de las propiedades.

Esa denuncia comenzará a ser analizada después de la feria judicial, momento en el que se reactivará también la denuncia de AFIP, que recayó en el Penal Tributario Nº 2, a cargo de Diego García Berro. Los Jinkis y Burzaco están allí denunciados por encubrimiento de activos procedentes de actividades ilícitas, evasión y asociación ilícita fiscal, junto a sus empresas. El fiscal de la causa acompañó el pedido del fisco y solicitó que se envíen exhortos internacionales para obtener datos de sociedades y cuentas bancarias de los involucrados en Panamá, Uruguay, Estados Unidos y Suiza.  

Pero el caso también tiene puntos de contacto con otra megacausa. Claudio Navas Rial, a cargo de la Fiscalía en lo Penal Económico N° 9 -que investiga las 4040 cuentas del HSBC- solicitó que se libre exhorto a EE UU para que informe los contratos o acuerdos en los que intervinieron los Jinkis y Burzaco, así como también Torneos, Full Play y Datisa SA. Fue ante la sospecha de que a través de ese banco se giraron los pagos de los sobornos del FIFA-Gate.