“Hace un año de hoy recibía una llamada de un número desconocido y de un momento a otro el frente de mi casa se me llenó de gente. Intuí que algo o todo de lo que había hasta ahí no sería igual de ahí en más”. Quien escribe es Ignacio Montoya Carlotto, el nieto de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien recuperó su verdadera identidad el 5 de agosto del año pasado.

“Hasta ese entonces”, continúa Ignacio en un texto compartido en sus perfiles oficiales de Twitter y Facebook, “era dueño de una franca y apacible vida que se veía materializada en unos afectos buenos que supieron acompañarme con la valentía de gladiadores y el amor de los mejores amores”.

Y agrega: “Comenzó ese 5 de agosto de 2014, un viaje con olor a aventura y sueños de final feliz, abrazos, muchos llantos, preguntas, respuestas y más respuestas que preguntas. Me encontré en el abrazo de las Abuelas, el apretujón de los tíos, y la cara de sorpresa de los muchos primos, con la alegría reflejada en lágrimas de una larga vida de búsqueda, al fin con el premio del abrazo final”.

“A la vuelta de este gran y muy largo año, me vuelvo a encontrar con algo que escribí hace mucho –seguramente leído de algún otro lado- que sabia pero ahora lo sé con el definitivo valor de la experiencia: Las mejores cosas de la vida no son cosas”, concluye.

Hace un año de hoy recibía una llamada de un número desconocido y de un momento a otro el frente de mi casa se me llenó...

Posted by Ignacio Montoya Carlotto on Miércoles, 5 de agosto de 2015