El jefe de gobierno porteño y precandidato presidencial por el PRO, Mauricio Macri, cerró su campaña a tono con la procedencia de la mayoría de sus candidatos: con recorridas en la Ciudad de Buenos Aires y parte del conurbano bonaerense. En una caminata por Plaza Armenia en Palermo, le dijo al diario Clarín que trata de “convivir lo mejor posible con el círculo rojo” y prometió que no hará cadenas nacionales para no interrumpir “a la novela turca”, en referencia a Las mil y una noches, la ficción que es sensación en la pantalla chica.

Junto a su primera candidata a diputada nacional, la ex ministra de Trabajo de Fernando De la Rúa Patricia Bullrich y el jefe de la comuna 14, Maximiliano Corach, el hijo del ex jefe de gabinete de Carlos Menem, Macri hizo un llamado por “el cambio”.

Además de escuchar a los comerciantes de la zona y los reclamos de un joven docente de la Ciudad de Buenos Aires, Macri respaldó a su compañera del frente Cambiemos, Elisa Carrió, envuelta en un escándalo luego de que se descubriera que le prestó su casa como escenografía al programa de Jorge Lanata para que entrevistaran al imputado por narcotráfico José Luis Salerno, en el marco de la operación contra Aníbal Fernández.

Ante una pregunta del diario Clarín acerca de si “notaba gestos de condescendencia del círculo rojo con Daniel Scioli”, Macri lanzó: “Qué sé yo. Yo trato de convivir lo mejor posible con el círculo rojo”.