Los asistentes esperaban para ingresar a la primera audiencia por el juicio por irregularidades en la investigación del atentado a la AMIA cuando de repente un hombre serio, con un piloto claro avanzó entre las personas como un torbellino: era Carlos Telledín, uno de los trece imputados.

Con la llegada de algunos de los acusados y los querellantes comenzó la audiencia y estos son algunos de los hechos más destacados que INFOnews presenció.

Los imputados

El ex juez Juan José Galeano, el ex presidente Carlos Menem, los fiscales Mullen y Barbaccia, el ex presidente de la DAIA Rubén Beraja, Jorge “El Fino” Palacios, el ex titular de la SIDE Hugo Anzorreguy, Carlos Telledín y su esposa Ana María Boragni, Víctor Stinfale, ex abogado de Telledín, Carlos Castañeda, ex comisario de la Policía Federal, Patricio Finnen, ex agente de la SIDE y Juan Carlos Anchezar, ex subsecretario de Inteligencia del Estado. Estos son los 13 imputados en el juicio. Sin embargo, no todos estuvieron presentes en la primera audiencia. 

Carlos Menem no asistió a la primera audiencia. Presentó un certificado médico a través de su abogado Omar Daer. Ese papel estaba en una letra difícil de leer, lo que causó risas e indignación al público presente, sobre todo cuando el secretario leyó que una de las afecciones era depresión”. Según informó Daer su defendido, de 85 años, tiene un cuadro de artrosis y esclerosis. Menem está en reposo pero no está internado, por eso –dijo Daer- solicitaron una videoconferencia. Sin embargo, eso no se habilitó.

Quién también presentó problemas de salud y solicitó seguir el proceso por videoconferencia fue Anzorreguy. Se encuentra internado en el sanatorio Otamendi por un cuadro “infeccioso por una herida quirúrgica”. En este caso sí se dio a lugar a la asistencia virtual pero, la videoconferencia sufrió bastantes cortes. La conexión no era buena.

Durante la audiencia a Galeano se lo vio con un cuaderno de “Stars Wars” y de tanto en tanto chequeaba su teléfono celular. Parecía estar chateando. El ex juez inisitió en su estrategia dilatoria y presentó recursos para ganar tiempo y aletargar el proceso… aún más.

“Escuchamos esta perorata”, indicó Rodrigo Borda, uno de los abogados de Memoria Activa. 

Carlos Menem no asistió a la primera audiencia. Presentó un certificado médico. Ese papel estaba en una letra casi ilegible.

Beraja se sentó en segunda fila y se lo vio charlando con otro imputado, el "Fino" Palacios. El ex titular de la DAIA nombró como abogada a Valeria Corbacho (ex defensora de Ciro James).

Por su parte, Ana Boragni -la pareja de Telledín- no estuvo desde el comienzo porque estaba “demorada”.

Otro de los hechos que llamó la atención mientras se desarrollaba la audiencia fue el pedido de Anchezar, para seguir la audiencia “en una sala contigua porque se sentía mal". Informó que estaba "con un acompañante terapéutico". Se le concedió el permiso.

Las querellas

En este juicio las querellas son seis: tres organizaciones que representan a familiares, los policías que en su momento fueron acusados falsamente, el Estado y la AMIA/DAIA.

En las exposiciones uno de los ejes puso a Galeano en el centro de la escena. El ex juez toleró todo tipo de conductas incorrectas, se filmó cometiendo un delito, cometió conductas delictivas, realizó informes fraudulentos, entre otros varios delitos.

El ex juez Galeano participó del pago de 400 mil dólares a Carlos Telleldín, el último poseedor de la traffic del atentado a la AMIA. Con ese dinero, se compró el testimonio de Telledín quien cambió su testimonial en el juicio de 1996. De ese modo, se desvió el eje de la pista siria.

Ese pago se hizo a la esposa de Telleldín, Ana Boragni en dos cuotas. El dinero eran fondos de la SIDE. Por lo tanto, Anzorreguy no podía desconocerlo.

El cambio del eje se dio a partir de un llamado de Menem para que no se profundice la pista siria que involucraba a Alberto Kanoore Edul y su entorno (entre uno de los señalados está Moshen Rabbani, actualmente con captura internacional).

Se espera que el juicio se desarrolle una vez por semana y que durante el 2016 haya dos audiencias por semana. Se espera que se extienda por más de un año.