“Mamá, ya estoy yendo”. Como todos los días, Ludmila Di Vinuta, de 15 años, le mandó el mismo mensaje a su mamá para avisarle que había salido del colegio e iba camino a su casa, ubicada en Tortuguitas. Pero ese miércoles, Ludmila no apreció.

La adolescente iba siempre hasta la estación Manuel Alberti acompañada de la mamá de una compañera y ahí tomaba el tren. Después, viajaba en un colectivo hasta llegar a su casa. La última imagen que hay de Ludmila fue tomada hace seis días por una cámara de seguridad y la muestra tomándose el tren.

En ese horario, cerca de las 13:30, no había nadie en la casa de Ludmila. Cuando sus papás volvieron, encontraron una carta de su hija que decía que se iba a ir por un tiempo pero que pronto volvería. “Creemos que no la escribió ella, sino que fue inducida a hacerlo. No coinciden con sus palabras. En la nota no explica motivos. Ella hubiese puesto algo más claro, más corto, parecido al vocabulario de ella”, explicó la mamá, Isabel Ponce, a INFOnews.

Además, notaron que faltaba ropa entre las cosas de Ludmila. “Pero quedaron los auriculares, que ella siempre lleva a todos lados, su perfume que está en la mesita de luz. Dejó cosas que de haberse ido por su voluntad ella se hubiese llevado. Arriba de la mesa había 200 pesos y no se los llevó. Si hubiese estado sola los habría necesitado para tomarse un remis, porque la valija que se llevó es muy grande”, señaló Isabel.

“Creemos que la carta no la escribió ella, sino que fue inducida a hacerlo".

La mujer contó que no notó nada raro en su hija en los días previos a su desaparición: “El viernes entregó un trabajo práctico y se sacó un 9. Vino a casa chocha, el padre la había ayudado a hacerlo. Y el lunes como cobramos le compré unas botitas que ella quería y una campera de cuero. Estaba contenta”.

El 22 de junio, Ludmila cumplió 15 años e iba a festejarlo cinco días después. Como su abuelo falleció cerca de esa fecha, la familia decidió suspender el cumpleaños hasta octubre. “Ella estaba entusiasmada, acá en casa están todos los preparativos, está la ropa que eligió para la fiesta”, detalló Isabel.

El sábado, la hermana de Ludmila recibió un llamado de un número privado. Un hombre le decía que dejen de buscar a la joven, que pararan con la movida que estaban haciendo porque ella estaba bien. “Está en manos de alguien, alguien se la llevó, pasó algo raro. Sola no está, sola no se fue”, aseguró Isabel.

Ayer, los vecinos de Ludmila y las autoridades del colegio Nuestra Señora de Fátima, marcharon junto a la familia Di ventura para pedir que la joven aparezca. “Cuando se supo que íbamos a hacer esta marcha, la investigación empezó acelerarse. Ayer se empezaron a revisar más cámaras y les tomaron declaración a los compañeritos de Ludmila. Si no hay novedades, el miércoles que viene volvemos a marchar”, aseguró la mamá de la adolescente.

Y agregó: “Pedimos que si alguien sabe algo que aporte un dato, que si la ven la contengan y por favor nos avisen”. Ante cualquier información llamar al 011 15-5417-0304 o 011 15-3272-4884.