Desde el 6 a la tarde hasta el 8 de junio, Renault Argentina suspendió a 2 mil trabajadores de la planta de Santa Isabel, Córdoba, donde se producen el Clio, el Symbol, el Fluence y el Kangoo. Según explicó la jefa de Comunicación Corporativa de la compañía a Subí un Cambio, Natacha Schvartz, se trata de “una operatoria habitual de regulación de stock” efectuada para evitar la acumulación de vehículos sin comercializar, que ocasiona gastos elevados.

A esa operatoria se sumó una leve reducción de las exportaciones a Brasil –el destino de la mayor parte de la producción- debido a una disminución de las ventas allí.

Otro factor que se sumó a la acumulación de stock fue la logística que la marca está efectuando para el lanzamiento de un vehículo nuevo, del segmento compacto, que la marca del rombo presentará en el país entre noviembre y diciembre. El rodado se producirá en Córdoba y, para eso, se anunció una inversión de 400 mil dólares. De ese total, el 90% ya fue ejecutado.