La noche de este domingo y madrugada del lunes, los argentinos pudieron disfrutar a simple vista del súper eclipse de luna, un singular fenómeno astronómico donde la luna adquirió un color rojizo, por haber quedado totalmente eclipsada por el sol. Además, tuvo un tamaño notablemente más grande de lo habitual.

Para observar el eclipse lunar, el Planetario de Buenos Aires organizó un evento especial, público y gratuito, a partir de las 21.00, para que los asistentes pudieran ver el eclipse con varios telescopios, pantalla gigante y música, desde su explanada de acceso, ubicada en las avenidas Sarmiento y Figueroa Alcorta.

El operador de telescopios del Planetario de San Luis, Julían Akira, contó que a las 19.12 hubo un momento ideal para fotografiar: “La luna saliendo hacia el este teniendo como telón de fondo a las estrellas que unidas forman la constelación zodiacal de Piscis”.

La luna se alineó completamente con el sol y tomó un espectacular color rojizo.

A su vez, detalló que a las 22.46 la luna y la tierra estuvieron a la menor distancia posible, así que el satélite “se vio un 14 por ciento más grande y extraordinariamente luminoso”, mientras que a las 23.50 “la Luna estuvo en el espacio opuesta al Sol encontrando su fase llena”.

¿Cómo se explica este fenómeno? “A las 21.07, debido a que el Sol, la Tierra y la Luna estuvieron en el espacio formados en línea recta, la Tierra tapó la luz del sol y produjo un cono de sombra hacia el lado opuesto al astro rey, por donde comenzó a introducirse la luna en la zona de penumbra -sombra exterior más pálida- produciéndose un ligero oscurecimiento rojizo en la superficie del satélite”, detalló Akira.

Finalmente, en los primeros 23 minutos del lunes “la luna comenzó a desandar la fase total del eclipse hasta la 1:27 cuando salió totalmente de la zona de umbra” y recuperó su color habitual.