El hecho de manejar y quedarse embotellado en medio de una avenida muy transitada puede ser una experiencia estresante, traumática y agotadora para la mayoría de las personas, e incluso puede influir en el comportamiento y en la personalidad de los conductores. Ni hablar si advertimos que quien maneja el otro auto es algún "inexperto" dando sus primeros giros de motor. 

Tan particulares son estas situaciones que un estudio que realizó la firma Goodyear & Rubber Company, en conjunto con la London School of Economics (LSE), reveló que existen al menos siete personalidades bien definidas que se manifiestan con mayor frecuencia cuando estamos en un viaje de ruta, un embotellamiento o hasta en la puerta de la escuela esperando para retirar a los chicos. 

Según consignó Tiempo Argentino, para los especialistas, este tipo de comportamientos emerge cuando los conductores interactúan con otros al momento de salir a la calle. Para el psicólogo a cargo de la investigación, Chris Tennant, "podemos disfrutar del viaje, pero en cualquier momento nos veremos obligados a interactuar con otros conductores. Esto convierte a la calle en un entorno social complicado e incierto." Y aunque "solemos preocuparnos de cómo conducen los demás, este estudio sugiere que su forma de actuar también depende de lo que nosotros hagamos. Somos nosotros los que creamos esas personalidades que nos disgustan", abundó el especialista de LSE.

Los patrones de personalidad surgieron de la primera parte del proyecto, en la que se estudió la conducta de los conductores desde un punto de vista cualitativo a través de grupos de debate y de entrevistas en profundidad.

"El Sabelotodo", por ejemplo, cree que está rodeado de inútiles, pero se limita a gritarles desde la zona de seguridad de su vehículo; mientras que el "Competitivo" siempre quiere ir por delante de los demás e incluso es capaz de cerrar el paso para evitar que lo adelanten. Ni hablar del denominado "Profesor", quien se asegura de que los demás sepan en qué se equivocan y quiere que reconozcan sus esfuerzos. 

"Vivimos en una sociedad machista y el auto es, para nosotros, una forma de individualismo exacerbada a la enésima potencia. En algún punto es un elemento machista. El varón lo toma como una prolongación de su cuerpo y es ahí cuando el varón mas quela mujer muestra su agresividad y el desapego a la norma. En este juego es cuando terminamos siendo más agresivos que cualquier otra cosa”, puntualiza el licenciado en prevención vial y transporte, Axel Dell' olio.

Lo mismo ocurre con "El Justiciero" al que le gusta castigar a aquellos que cree que han hecho algo mal; o con  "El Filósofo" que acepta los errores de los demás e intenta dar una explicación racional, creyendo que controla sus sentimientos. 

Dell’ olio, que es el creador del sitio www.mamasyniñoseguros.com.ar , dice que “el justiciero es el peor, porque se bajan del coche y algo que empezó como una simple pelea, termina en los noticieros. Estamos todos vulnerables, todos creemos que tenemos la razón. La mujer maneja menos, pero no se baja del auto. En todocaso baja la ventanilla y listo, el hombre es mas impulsivo: pensamos que las luces altas son ametralladoras". 

Punto aparte para los conductores tildados como "El Evasivo", que consideran a los infractores un peligro y los tratan de forma impersonal o, uno de los más peligrosos al volante: "El Fugitivo", que mo es aquel que se da a la fuga, sino aquellos que se refugian en su vehículo con música o incluso hablando por teléfono, con tal de evitar interactuar con los demás conductores.

Por su parte, Tennant apuntó que estas personalidades son válvulas de escape para lidiar con emociones y sentimientos de frustración, por lo que saber qué tipo de conducta se manifiesta y qué situaciones la provocan es el primer paso para controlarlas y hacer de la calle un lugar más seguro.

En conclusión, los patrones de personalidad surgieron de la primera parte del proyecto, en la que se estudió la conducta de los conductores desde un punto de vista cualitativo a través de grupos de debate y de entrevistas en profundidad. Mediante esta investigación, la LSE y Goodyear pretenden identificar cómo las actitudes al volante de los distintos conductores se influyen mutuamente en la carretera y habrá una segunda parte disponible en Octubre donde se analizará el comportamiento de 15 países europeos.