El 12 de enero de 2003, mientras festejaba el cumpleaños de su hermano mayor, Víctor Hugo Velázquez, de 21 años, fue asesinado. Su padrastro, Rogelio Bravo, le disparó dos veces en el abdomen, arrastró su cuerpo hasta la vereda y se fugó. Doce años y nueve meses después, fue detenido, estuvo preso una semana y quedó nuevamente en libertad.

Víctor y sus hermanos José y Walter, convivieron ocho años con Bravo, quien era pareja de su mamá. La relación entre ellos nunca fue buena. “Mi mamá estaba ciega de amor. Se desvivía laburando y él no trabajaba. Se aprovechaba de ella y nosotros lo veíamos. Pero nunca nos imaginamos que podía terminar así”, contó José a INFOnews y recordó la noche en que Víctor murió en Berazategui.

Eran las seis de la mañana y la fiesta de cumpleaños de José estaba por terminar. Se había acabado el alcohol y sus amigos ya estaban preparados para irse. Bravo les exigió a los invitados que fuesen a comprar más alcohol para seguir con el evento. Como nadie le hacía caso, Bravo tomó un arma que tenía guardada en su casa y disparó varias veces. Víctor intercedió para que su padrastro se calmara. “Forcejearon y le disparó a Víctor. Lo llevamos al hospital pero murió mientras lo atendían”, detalló José.

Desde aquella noche, Bravo estuvo prófugo hasta que -finalmente- fue detenido en julio, mientras visitaba a su hija, en La Plata. Sin embargo, la familia Velázquez se enteró de la captura dos semanas después y a través de los medios. “Fuimos a la Fiscalía de Quilmes con mi papá y nos dijeron que había estado detenido una semana. Un abogado pidió la prescripción de la causa por haber pasado doce años del homicidio y por eso quedó libre”, explicó José.

Tenían cinco días para apelar la prescripción, pero no pudieron hacerlo porque cuando se enteraron de la detención, ya había pasado ese periodo. “Nadie, ningún funcionario, ni la Fiscalía me avisó de la captura. Si hubiésemos sabido a tiempo, habríamos puesto un abogado, lo que sea para que quede detenido”, aseguró el hermano de la víctima y explicó que van a presentar una apelación en la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal.

Además, la familia de Víctor denunció que en los últimos ocho años la investigación estuvo parada. “No hubo avance de nada. Lo primero que hacés cuando tenés un prófugo es conectar con los lazos más cercanos. Él tiene una hija y recién ahora fueron a buscar en su casa. Es muy raro todo”, dijo José.

Y detalló que denunciarán al juez Martín Nolfi y al fiscal Alfredo Samprón Noel, responsables de la investigación, por “inoperancia y negligencia”.

“Lo que busco es generar un cambio, sentar jurisprudencia. Quiero que estos inoperantes, nuestros funcionarios públicos, se acuerden de este caso. A mi hermano no me lo van a devolver. Pero el asesino tiene que cumplir su condena, como tiene que ser. Una semana es un chiste, tiene que pagar”, dijo José.

“A mí me están poniendo un arma en la mano. No lo haría por mis valores pero es mucha la impotencia que se siente, es mucho el dolor. Mi hermano tenía 21 años y era una persona hermosa”, agregó.

El 13 de Octubre, desde las 10, la familia de Velázquez va a marchar a la Fiscalía de Quilmes, ubicada en Hipólito Irigoyen 475, para denunciar la inoperancia del juez Nolfi y el fiscal Samprón Noel, y pedir que se haga justicia por Víctor.