"Como cuando te reñía el cura de tu parroquia: así hemos visto a algunos congresistas con el discurso de Francisco", relataba el periodista español Juan Manuel Benitez desde su cuenta de Twitter sobre la incomodidad de los congresistas norteamericanos frente a las palabras del Papa, esta mañana en el Capitolio.

Luego de un contundente discurso en los jardines de la Casa Blanca, el Sumo Pontífice se presentó hoy frente al Congreso de los Estados Unidos, controlado por los  republicanos, tanto en la Cámara como en el Senado. No sólo los conservadores se movieron incómodos en sus sillas durante la histórica presentación, también los demócratas recibieron su mensaje cuando Francisco se refirió a la necesidad de cuidar la vida en todas sus etapas y valorar la institución de la familia. 

Estas fueron las frases más contundentes de su discurso: 

Los inmigrantes. "Estoy agradecido por la invitación para hablar frente al Congreso en la tierra de los libres y el hogar de los valientes.Me gustaría pensar que la razón para eso es que yo también soy hijo de este gran continente del que todos hemos recibido tanto y hacia el que tenemos una responsabilidad común".

Estado Islámico."Ninguna religión es inmune a formas de engaño individual o extremismo ideológico. Esto significa que debemos estar particularmente atentos a toda forma de fundamentalismo, tanto religioso como de otro tipo".

La guerra. "Imitar el odio y la violencia de los tiranos y asesinos es el mejor modo de tomar su puesto. Esto es algo que ustedes, como pueblo, rechazan. La nuestra debe ser una respuesta de esperanza y de sanación, de paz y de justicia"

La pena de muerte. "Hay que defender la vida humana en cada etapa de su desarrollo. Esta convicción me ha llevado desde el inicio de mi ministerio a apoyar la abolición global de la pena de muerte, porque cada vida es sagrada"

Los refugiados. "Nuestro mundo está enfrentando una crisis de refugiados de proporciones tales que no se veía desde los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. No debemos dejarnos asustar de su número, más bien verlos como personas, mirando sus rostros y escuchando sus historias, intentando responder lo mejor que podemos a sus situaciones. Recordemos la regla de oro: haz a los otros lo que quisieras que los otros te hicieran a ti"

Tráfico de armas. "¿Por qué se venden armas letales aquellos que planean generar sentimientos indescriptibles a personas? Tristemente la respuesta la sabemos: es por el dinero. Es dinero que está empapado en sangre. Ante este silencio vergonzoso es nuestro deber enfrentar el problema y detener el tráfico de armas"