Dijo el Papa Francisco en EE UU: "Un pueblo con memoria no repite los errores... Necesitamos acercarnos a la historia." ¿Cómo sería la tapa del diario La Nación el "felicísimo día" de un Macri presidente? Transcribimos lo más sustancioso de la del 3 de abril de 1976, con el título "Anunciose el programa económico." Cualquier coincidencia con el relato neoliberal contemporáneo es pura casualidad. Basándose en el discurso de Martínez de Hoz del día anterior, nos explicaba: "Ningún sector debe quedar al margen de la tarea de construir la grandeza del país. Habrá sin duda sacrificios, pero cuando éstos se reparten equitativamente y con la conciencia de que son necesarios para alcanzar la meta fijada, aceptada y deseada por todos, tales sacrificios pueden ser llevaderos. La economía argentina no tiene ningún mal básico irreparable. La Argentina no es exactamente un país subdesarrollado. Tenemos el nivel de ingreso por habitante más alto de América Latina. Ningún programa económico puede tener éxito si no está respaldado por la plena autoridad política de un gobierno coherente y estable, que asegure su posibilidad y credibilidad. El objetivo primero de nuestro programa económico es el bienestar humano (sic)...".

"Disminución del déficit estatal..."

Luego de describir y justificar los "puntos fundamentales", nos cuenta que "Sobre la base de esta idea, el ministro de Economía, doctor José Alfredo Martínez de Hoz... puso especial énfasis en la disminución del déficit estatal y la eliminación de los alicientes que han venido acrecentando la especulación, como son el mercado negro cambiario y el régimen de precios. Aseveró que un tratamiento de shock no puede ser tolerado hoy por el país, pero tampoco admitió como viable una política excesivamente gradualista, carente del vigor necesario. En suma, el programa anuncia o anticipa decisiones trascendentales como un sistema para la reubicación del personal del Estado excedente, la actualización de las deudas impositivas, la indexación de las obligaciones del Estado con sus proveedores, la paulatina liberación del mercado cambiario, la determinación de los aumentos salariales por el Estado, atendiendo a las variaciones en el costo de la vida y en los niveles de productividad..."
"Sanear las finanzas del sector público..."

Déficit fiscal e inflación. En el centro de la tapa, La Nación arrancaba con el discurso del ministro, continuado, como se aclaraba, en la página tres. Debajo de la nota "Puntos fundamentales", el artículo "Pautas para la racionalización del sector público". Se lee: "La mayor parte del mensaje del ministro de Economía estuvo dedicada anoche a la necesidad de sanear las finanzas del sector público. Es obvio que el déficit fiscal constituye en este momento el principal estímulo a la inflación, una inflación que ha llegado a retroalimentarse y al ritmo del mes de marzo completaría, al cabo de 12 meses, una tasa del 4000 por ciento. Este nivel nos aproxima peligrosamente a la Alemania del '22... En estas condiciones, la reconstrucción del aparato estatal merece la máxima prioridad en la atención del Estado, cuyos agentes aumentaron prácticamente a razón por un 7% anual durante los últimos tres años; una tasa similar se registró a lo largo de toda la década de 1961 a 1971. Naturalmente, la solución debe encararse por la contracción del gasto... La base del esfuerzo para la reducción de las erogaciones es la racionalización de la administración pública; sobre todo, a través de la transferencia de personal hacia la actividad privada. Como es natural, un proceso de tal carácter exige la creación de fuentes de trabajo en una economía en expansión; no es éste el caso hoy, cuando aún la empresa privada muestra síntomas de excesos de personal, con los cuales ha tratado de atemperar la caída de la productividad".
"Un segundo frente se abrirá en el ataque al gasto público con la reducción –se ha hablado de eliminación, pero parece ilusorio hacerlo en una primera etapa– del desequilibrio en las empresas estatales. De la magnitud de la tarea da idea un solo dato de la alocución ministerial: sólo el déficit ferroviario es mayor que el presupuesto de gastos de cualquier provincia argentina, excepto Buenos Aires. En este aspecto, lo que se procurará es un verdadero redimensionamiento del Estado como factor económico, según el criterio muchas veces enunciado desde el Gobierno, de encarar desde el Estado sólo lo que la actividad privada no pueda o no deba abordar. Además –y es sustancial– las empresas estatales deberán alcanzar niveles de eficiencia comparables con los de la actividad privada..."

"Los primeros pasos para lograr un tipo de cambio realista"

Decía: "A partir del discurso del ministro de Economía, casi nadie puede dudar de que para la solución de la grave crisis del sector externo, se requiere incentivar, mediante todos los mecanismos posibles, la salida de las exportaciones argentinas. El año pasado, como se sabe, el saldo de la balanza comercial arrojó un déficit de 900 millones de dólares, y el monto de los embarques acusó un sensible retroceso. Por otra parte, sería utópico –la experiencia en el pasado inmediato lo demuestra– pretender compensar la caída de las exportaciones con un cierre parcial o total de las importaciones. Para una 'economía de producción', como caracterizó el doctor Martínez de Hoz a su programa, importar resulta imprescindible. En lo que atañe a anuncios de medidas, el ministro informó... que el tipo oficial de $ 140 por dólar (se trata de la paridad vigente desde el 5 de marzo), en el caso de las importaciones sólo se aplicará para la compra de combustibles y de papel de prensa. Además, en forma progresiva se tendrá que liberar el mercado de cambios para que los precios de las divisas, hasta ahora permanentemente descolocadas por la presión de los costos internos, se ubiquen en un nivel acorde con los requerimientos del mercado. Se entiende que el Banco Central, aunque fuese en forma indirecta, ejercerá una acción reguladora para evitar distorsiones. La principal incógnita consiste en vaticinar cuál será el precio de apertura, pasado mañana, del dólar en el mercado oficial de paridades libres, el cual tendrá una incidencia decisiva en las futuras cotizaciones del paralelo... Los futuros incrementos de costos -esto quedó claro- quedarán casi automáticamente compensados, a través de la libre cotización de las divisas."

"Videla con la prensa local y el exterior". Bajo este título, se publican dos columnas de una nota que prosigue en el interior. Se lee: "El presidente teniente general Jorge Rafael Videla, destacó la importancia del periodismo y expresó que la libertad de prensa será respetada y garantizada confiando en que sabrá interpretar la vocación del gobierno militar de restituir y asegurar la vigencia de los principios fundamentales acordados con nuestra forma de vida..."

Un pueblo que tiene memoria no repite los errores del pasado

Martínez de Hoz, amigo personal de David Rockefeller, era muy conocido y respetado por el establishment estadounidense desde sus tiempo de ministro de Economía del dictador Guido. Ni bien asumido, gestionó exitosamente un paquete de ayuda en EE UU por 1200 millones de dólares (300 millones otorgados por el FMI). Al frente de Banco Central el economista Adolfo Diz, ex director ejecutivo del Fondo y doctorado por la Universidad de Chicago. En su reporte del 27 de julio de 1976, el Fondo afirmaba que "como resultado de la mejora en los prospectos de la balanza de pagos y las negociaciones de amplios créditos con bancos comerciales extranjeros, el problema de la deuda externa argentina ahora parece ser completamente manejable" (Archivos del FMI. SM/76/171). En septiembre de 1979, junto al Rotary Club de Buenos Aires, el Consejo Empresario Argentino (CEA) y el Centro de Exportadores de Cereales, la SRA repudiaba la visita al país de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: "...pedimos en su momento a las FFAA que entraran en guerra para ganar la Paz". Un par de meses después, ya en 1980, rechazaba el fin del Proceso: "(...) sobre lo que no puede caber duda es que el retorno al funcionamiento plenamente democrático del país ha de depender en todos los casos de una aplastante sensación de madurez en el cuerpo cívico de la nación, cosa que por el momento nadie puede afirmar que haya ocurrido".

Volvamos a la magistral lección del Papa Francisco en EE UU y su frase del comienzo, aquí completa: "Un pueblo que tiene memoria no repite los errores del pasado; en cambio, afronta con confianza los retos del presente y del futuro. La memoria salva el alma de un pueblo de aquello o de aquellos que quieren dominarlo o quieren utilizarlo para sus propios intereses. Cuando los individuos y las comunidades ven garantizado el ejercicio efectivo de sus derechos, no sólo son libres para realizar sus propias capacidades, sino que también, con estas capacidades, con su trabajo, contribuyen al bienestar y al enriquecimiento de toda la sociedad".