Veo (no digo con sorpresa, porque con ciertos actores esa capacidad ya la hemos perdido) que Clarín y Perfil, publican una llamativa noticia: "Papelón de un canal oficialista al explicar la situación económica del país" y "El papelón de un periodista de C5N para que le cierren los números".

Se refieren al desarrollo de la columna económica de Mariano Beristain del martes en C5N. Ese día Mariano mostraba cómo la capacidad de compra del salario mínimo de Argentina supera (medido en litros de leche, latas de cerveza y kilos de pollo) al de otros países vecinos.

Antes, Ambito Financiero había publicado una nota http://www.ambito.com/diario/noticia.asp?id=809362 donde daba cuenta de que los precios (nominales, en pesos) eran más bajos en Brasil y Paraguay. La trampa, que a un periodista experimentado y conocedor de la materia como Mariano, no se le escapó, era no poner en consideración los salarios en unos y otros países. Al hacerlo, Mariano mostró cómo los argentinos con nuestro salarios compramos mucho más cantidad de los alimentos en comparación que la que pueden comprar nuestros vecinos con los salarios que perciben en sus respectivos países.

La cuenta era simple: El salario mínimo en Brasil (medido en pesos, al tipo de cambio del martes) es de $1811,31. El de Argentina, de $5588. Por su parte, en Argentina, el precio del kilo de naranja es de $6.9, el de la lata de cerveza $12.49, el del litro de leche $9.5 y el del kilo de pollo $35. En Brasil, en cambio, se necesitan $2.17 para comprar un kilo de naranja, $4.45 para una lata de cerveza, $5.7 para un litro de leche y $8.9 para un kilo de pollo. Un niño de primario (digamos de tercer grado) que sepa dividir podría hacer la cuenta que Clarín y Perfil aparentemente no. Con el salario mínimo argentino se compran 809.85 kilos de naranja, 447.4 latas de cerveza. 570.2 litros de leche y 159.6 kilos de pollo, mientras en Brasil se compran 834.7 kilos de naranja (es el único producto del cual puede adquirirse mayor cantidad) y sólo 406.9 latas de cerveza, 317.7 litros de leche o 95.8 kilos de pollo.

Eso era lo que explicaba Mariano Beristain, un periodista que no tiene un compromiso con nuestro gobierno sino con sus ideas, con la defensa de la verdad y de la Patria donde vive. Lamentablemente, el técnico que diseña las placas (que produce el propio Mariano, después de realizar la investigación periodística para cada columna diaria que presenta en C5N) cometió el error (humano) de invertir los títulos que identificaban a cada país, por lo que las placas parecían contradecir lo que Mariano Beristain explicaba didácticamente para la audiencia del mediodía. No seré yo quien de fe de la ética profesional y el compromiso periodístico de Mariano, porque cualquiera que haya tenido la oportunidad de trabajar cerca suyo, puede certificarlo con creces. Sí voy a hacerlo en relación con la producción de la nota y el contenido de las placas porque fui testigo presencial de ello.

No hace falta aclarar, porque ya los argentinos estamos liberados de los velos que antes de Néstor y Cristina Kirchner mentían sobre la seriedad del monopolio, que no fue Mariano Beristain ni C5N los que intentaron tapar la realidad. Son Clarín y Perfil que pretenden desconocer el salario mínimo de nuestro país y los vecinos o bien tienen pereza intelectual para hacer una cuenta bien sencilla.

Sólo diré, para cerrar, qué reparador hubiera sido que los colegas de esos medios se ocuparan, con el mismo énfasis que hoy ponen en sus portales, de Mariano Beristain cuando hace algo más de un año atrás fue víctima de una brutal agresión, a pocas cuadras de su lugar de trabajo en Tiempo Argentino, en un hecho que no fue un robo y que jamás se esclareció http://utpba.org/noticia/el-periodista-mariano-beristain-fue-victima-de-una-brutal-golpiza#.Vg_2A-x_Okp