Después de las muertes de nueve manifestantes palestinos en la Franja de Gaza el viernes y el sábado, ayer murieron una mujer de 30 años embarazada y su hija de cuatro años en Gaza, y un niño en Ramallah. La nueva ola de violencia también arrojó 330 palestinos y cinco israelíes heridos en Cisjordania.

Según consignó Tiempo Argentino, el Ejército israelí informó que ayer bombardeó Gaza en respuesta a los dos misiles que habían sido lanzados desde ese mismo territorio horas antes sin dejas heridos ni daños materiales, presuntamente desde una zona de entrenamiento del movimiento islamista palestino Hamas, la fuerza que controla la franja desde 2006.

n palestino hirió ayer a cuatro israelíes, entre ellos dos soldados y un menor de 14 años, al intentar atropellarlos con el auto en a 50 kilómetros de Tel Aviv.

Al mismo tiempo, en Cisjordania y Jerusalén este los enfrentamientos de palestinos con las fuerzas israelíes y la represión no disminuyeron. Un policía israelí y una palestina resultaron heridos en un puesto de control militar en Jerusalén este, cerca de uno de las colonias más grandes que separan esta zona de Cisjordania. Según la versión de la policía israelí, la mujer detonó un artefacto explosivo cuando los oficiales le pidieron que baje del auto. La vocera policial, Luba Samri, aseguró que la palestina gritó Allahu Akbar (Alá es grande), una consigna utilizada por los islamistas radicales antes de lanzar un ataque. 

Samri contó que encontraron "otro artefacto explosivo" en el auto y notas, en la que la presunta atacante se solidarizaba con los mártires palestinos, como se conoce a aquellos que mueren a manos de las fuerzas israelíes.

En ese contexto, un palestino hirió ayer a cuatro israelíes, entre ellos dos soldados y un menor de 14 años, al intentar atropellarlos con el auto en a 50 kilómetros de Tel Aviv.