El director de PAMI, Luciano Di Cesare denunció hoy a Graciela Ocaña, por los delitos de defraudación por administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública y/o incumplimiento de los deberes de funcionario público, durante su gestión en PAMI (2004-2007). La denuncia se encuentra presentada en el Juzgado Federal Nº 12, a cargo del Juez, Sergio Gabriel Torres.

La denuncia surge a raíz de la declaración testimonial en la causa contra el director de PAMI, a cargo del Juez Claudio Bonadio, dónde la propia Graciela Ocaña, se vanagloria de haber tenido 2.500 millones de pesos líquidos en su gestión cuando la ley 25615 la obligaba a invertir fondos excedentes. A raíz de esto, Di Cesare manifestó que, “Ocaña tiene que dar explicaciones por éste comportamiento que generó pérdidas por intereses no cobrados por más de 2.600 millones de pesos en perjuicio de los afiliados de PAMI.”

El texto de la ley promulgada en 2002, indica en su artículo 11, que, “los fondos excedentes, se invertirán exclusivamente en depósitos a plazo fijo en el Banco de la Nación Argentina, en condiciones que aseguren el máximo interés en vencimientos escalonados”.

Es así que estancar fondos líquidos implica necesariamente la pérdida de los intereses y/o ganancias que dicho monto debería haber producido de haber sido invertido, tal como exige la ley 25615 y lo reconoce Ocaña en su declaración.

Asimismo, los fondos líquidos a los que hace alusión Ocaña en su declaración testimonial tampoco fueron invertidos en prestaciones, ya que en el año 2004 la tasa de utilización de los servicios de PAMI por parte de los afiliados fue solo del 30%.

Con este comportamiento no sólo se violó la ley, sino que causó un importante perjuicio patrimonial al Instituto, materializado por la pérdida de dinero causada por la no inversión de fondos excedentes.

De esta forma, el Director de PAMI sostuvo que, “Ocaña declara haber tenido 2.500 millones de pesos líquidos, cuando sólo brindaba prestaciones a 900.000 afiliados; lo que habría que preguntarse es ¿Qué pasaba con los más de 2 millones que no recibían prestaciones de PAMI durante su gestión?” y destacó que, “actualmente el PAMI tiene una tasa de utilización del 97% y cuenta con más de 5 millones de afiliados”.

Por último, Di Cesare, explicó que, “las denuncias de Ocaña están enmarcadas en una carrera electoral y de posicionamiento a futuro. Por eso, entre otras cosas, Ocaña miente al decir que PAMI tiene 20.000 empleados, y que hemos sumados 6.000 más, cuando en realidad hoy el Instituto tiene 14452 empleados.” “Nos quiere convencer de esta teoría porque parecería que está preparando el terreno para poder echar a 5.000 empleados, en el hipotético caso que se cumpla su anhelo, que es volver a dirigir el PAMI”, enfatizó el director ejecutivo.